Reforma eléctrica, la nueva independencia de México

Fernando Islas

La reforma eléctrica es uno de los temas de importancia a nivel nacional desde hace varios meses, gracias a que es una reforma sin precedente alguno y por otro lado por la férrea oposición que ha manifestado en particular el Partido Acción Nacional. La verdad, no es sorpresiva su postura, ya que son los propios blanquiazules los que en el año 2000 se comprometieron con el PRI a darle continuidad a sus proyectos privatizadores a cambio de que el tricolor permitiera una alternancia en el ejecutivo federal, encabezada por Vicente Fox. 

En esa misma lógica hoy buscan evitar que la reforma eléctrica se concrete, ya que de lograr consumarse, estaríamos siendo testigos como la puesta en escena de los dos pasados sexenios se viene abajo de forma estrepitosa, tomando en cuenta que el matrimonio entre el PRI y el PAN argumentaron una y otra vez que nuestras empresas paraestatales estaban en franca decadencia y que por consecuencia la participación de la iniciativa privada extranjera era necesaria para que México creciera a la par de las grandes potencias mundiales. La realidad es que la única razón para intervenir una empresa del Estado que es rentable y funcional es cuando la finalidad real es lucrar con los bienes de la nación a favor de una minoría empresarial. 

El priismo por su parte se encuentra en una interesante encrucijada, por un lado se encuentra la sobrina de Carlos Salinas de Gortari, la senadora Claudia Ruiz Massieu y un grupo de tricolores que argumentan que con esta reforma habrá desde apagones hasta desempleo, pero por otro lado está el Presidente Nacional del PRI, Alejandro Moreno y sus correligionarios se mantienen mesurados ante la próxima votación, no es para menos, Alito fue gobernador de Campeche, un estado petrolero por excelencia en donde durante los dos pasados sexenios ocurrieron situaciones plagadas de corrupción, sin duda esto jugará un papel importante al momento de que el dirigente del priista le dicte línea a su bancada. 

En términos reales la reforma eléctrica es necesaria para que México tenga autosuficiencia energética y recupere parte de la soberanía que fue vulnerada en el periodo de Enrique Peña Nieto. Los beneficios principales de la citada reforma es brindar garantía a las y los mexicanos de que tendrán acceso a precios justos de energía eléctrica, desaparecerán privilegios a grandes empresas que pagaban cuotas injustas en relación a su consumo real, se permitirá la participación de privados en un 46%, dejando el 54% a la CFE que tendrá un fortalecimiento importante y necesario, se brindará blindaje al litio que hay en nuestro subsuelo, al declarar que la explotación del mismo es exclusiva del Gobierno de México. 

En pocas palabras se defenderá la máxima que enuncia que lo del pueblo para el pueblo, porque el pueblo se lo ganó, adiós a los actos favorecedores de minorías y defensa absoluta al interés general. Veremos quien es quien a la hora de la votación, la traición a la patria tendrá nombres y apellidos próximamente.

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