Rebelión de las bases

Genaro Montes Díaz

En septiembre de 1939, durante el informe a la Asamblea Constituyente del PAN, Manuel Gómez Morín asentó que “La grave y magnífica responsabilidad de decidir sobre la suerte de la nación, recae sobre todos sus miembros, y es deber primario de cada uno de ellos intervenir en la vida pública haciendo valer sinceramente sus convicciones”.

Actualmente vivimos una crisis de credibilidad política: los partidos y sus idearios han sido rebasados por la ambición de quienes buscan solamente el poder y los beneficios que este les otorga. Los valores, las convicciones y la congruencia han pasado a ser conceptos que poco importan cuando están en juego posiciones, liderazgos y prebendas.

El PAN, partido al que honrosamente pertenezco desde hace casi 20 años, a través de algunos de sus militantes, no es ajeno a este pragmatismo para obtener el poder. Así pues, utilizando prácticas ajenas a la esencia de Acción Nacional, se ha desvanecido esa responsabilidad de decidir sobre la suerte de la nación. Los ciudadanos con justa razón se han alejado de los partidos y ya no ven en el PAN a ese partido de líderes capaces, preparados, honestos y comprometidos con un México mejor para todos. Hoy en día tristemente dicen: “todos son iguales”.

Pero no. No todos somos iguales. Fuera de las cifras con las que se ha pretendido inflar inescrupulosamente el padrón de militantes de Acción Nacional con fines corporativistas, afortunadamente existe una militancia integrada por ciudadanos que tenemos como baluarte los principios que nos dieron origen, ciudadanos comprometidos con el respeto, la libertad, el debate y la verdad.

El próximo 16 de agosto se votará para elegir al presidente de Acción Nacional. Mi candidato es sin dudarlo Javier Corral. Como panista, veo en Javier a la persona idónea para retomar las riendas del partido y permitir que las bases podamos continuar edificando esas ideas-fuerza que nos dan identidad y que marcan la diferencia del PAN con los otros partidos que hoy existen.

Creo en Javier Corral por su fuerza interior. Sin tener aún el honor de conocerlo personalmente, he escuchado testimonios de personas cercanas a él quienes además de exaltar su impresionante trayectoria de vida como persona y como político, lo definen como una persona honesta, respetuosa y que lucha por alcanzar sus ideales; anteponiendo siempre principios y valores éticos a los intereses personales o de grupo, lo cual habla de su solvencia moral.

También he conocido a Javier a través de los videos de sus debates, sus columnas en EL UNIVERSAL, sus comunicados y sus entrevistas. Sencillamente no tienen desperdicio; aprender de su conocimiento, escuchar su elocuencia, comprender sus argumentos, y contagiarnos de su convicción, representa un gran alimento ideológico.

Javier Corral quiere a Acción Nacional porque quiere a México, es un político comprometido, apasionado y congruente que hoy llama a los panistas a sumarnos a la “rebelión de las bases”. Al obtener nuestro voto para presidir al PAN, se recuperará el partido y podremos seguir aportando mucho más a la construcción de nuestro México.

Los panistas hoy más que nunca, tenemos esa grave y magnífica responsabilidad de decidir sobre la suerte de la nación. Esta responsabilidad es grave, porque las decisiones alejadas a nuestros principios también nos alejarán de los ciudadanos que quieren un país mejor. También es magnífica, porque recuperando al PAN podremos dar lo mejor para recuperar a nuestro México.

Abogado y catedrático de la Universidad Anáhuac. @gmontesd

Comentarios