17 / junio / 2021 | 22:16 hrs.

Que viva el cine mundial

Vianey Arroyo

Hemos dedicado varias líneas al cine norteamericano y a lo referente a la entrega de premios Oscar, pero de ninguna manera eso quiere decir que no nos interese el cine europeo o de otros lugares del planeta. De hecho sí hemos platicado ya de algunas realizaciones británicas o incluso francesas, además de que hemos mencionado obras literarias de diferentes partes del mundo como Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Irlanda, Canadá o inclusive México.

Por supuesto que le dimos seguimiento a la entrega de los Goya en España y nos enteramos que el thriller policiaco La isla mínima de 17 nominaciones, se ganó diez galardones. Pero el asunto es que aquí nos toca hablar de adaptaciones y recuerden ustedes que en esta ocasión el premio al mejor guión adaptado se lo llevó la película basada en un comic español de los años cincuenta, contemporánea del galo Astérix y posterior al también francés, Las aventuras de Tin-Tín -que realizara en animación 3d Spielberg en 2011-, hablo de Mortadelo y Filemón, a quienes sólo algunos que crecimos en los años ochenta los conocimos por una canción de Parchís. Así pues el caso no es muy alentador para nuestra causa y cuantimás que estos valientes detectives luchan contra Jimmy "el cachondo", lo cual en la península ibérica significa bromista, pero en México eso en vez de cinta infantil animada, nos podría sonar  mmm... algo raro ¿o no?

Siguiendo con el tema de lo extranjero, supongo que ustedes ya saben que aquí en Querétaro  se está realizando el octavo festival de comunidades extranjeras (27 de febrero al 23 de marzo). Dentro del evento, este año se está llevando a cabo un ciclo de cine muy interesante denominado Travesías del 27 de febrero al 8 de marzo, en el que se proyectan filmes de los años ochenta, noventa y hasta el 2010 provenientes de Suecia, Australia, Arabia Saudita, Francia, Alemania y Cuba y algunas co-producciones donde participan además naciones como Camerún, Bélgica, Italia o Vietnam. Los temas y las realizaciones son diversos; hay para todos los gustos y las funciones son entrada libre en el Cine Teatro Rosalío Solano. Los invito a que consulten cartelera y que asistan.

De lo que se podrá ver en dicho ciclo, según sé únicamente hay una adaptación y esa es la de Mi vida como un perro, dirigida por Lasse Hallström, basada en la novela de Reidar Jönsson. Se trata de una producción sueca de 1985, la cual mereció en su momento varias nominaciones y varios premios en diferentes entregas y festivales. De lo que trata sólo les diré que son las vicisitudes que tiene que pasar un niño cuando por la enfermedad de su madre va a vivir a casa de unos parientes. Conmovedora, reflexiva y por momentos alocada.

De trama muy distinta, pero del mismo país (Suecia), adaptación de un libro y que comparte el hecho de que el protagonista es un niño que necesita encontrar su lugar en el mundo, me viene a la memoria Déjame entrar (Låt den rätte komma in.2008) Dirigida por Tomas Alfredson, basada en el best seller de John Ajvide Lindqvis. Oskar, un chico de 12 años que sufre de bullyng necesita ser aceptado y así es como consigue la amistad más extraña, pero de las más fuertes y entrañables de la pantalla que yo recuerde, una niña vampiro. Este maravilloso filme tuvo su remake norteamericano  (Let me in) en 2010.

Otra  magnífica película sueca, por supuesto es Milennium, de la que se hicieron dos versiones: la original de 2009, que siguió con la saga escrita por Stieg Larsson : “Los hombres que no amaban a las mujeres”, “La chica que soñaba con un cerillo y un galón de gasolina” y “La reina en el palacio de las corrientes de aire; por otro lado está la norteamericana, titulada La chica del tatuaje de dragón (The Girl with the Dragon Tattoo en 2011), protagonizada por Daniel Craig, dirigida por David Fincher. Pero sin duda me quedo con la trilogía en la cual, la primera cinta estuvo dirigida por Niels Arden Oplev y las otras dos por Daniel Alfredson, porque me parece más auténtica en todo sentido: en la lengua (o idioma), las actuaciones, aparentemente la cercanía con el texto y una buena producción, aunque no tuviera a James Bond en ella.

Recordemos que los Institutos de Cultura de todo el país siempre tienen actividades relacionadas al séptimo arte , igual que a la literatura; simplemente hay que echar un ojo y darse cuenta de los buenos esfuerzos tanto de las instituciones públicas como de las privadas o universidades, así como grupos independientes u organizaciones. 

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