Público vs. privado

Luis Vázquez Villalón

Una de las más grandes controversias ideológicas y políticas de nuestro tiempo ha despertado interés especial en nuestro municipio durante las semanas pasadas. Esto debido a la decisión del ayuntamiento para concesionar parte de los servicios públicos municipales en favor de una empresa privada, trayendo con ello una ola de manifestaciones de enojo y preocupación por parte de algunos miembros de la sociedad y de los trabajadores de limpia en el municipio.

La situación particular de nuestra capital refleja un choque ideológico mucho más amplio, que merece ser abordado desde los baluartes de nuestra universidad: la verdad y el honor. Eso trataré de hacer en mi artículo.

Para comenzar, como podemos ver, se trata de un choque de ideas de teoría política-económica, que parecen ser irreconciliables: el neoliberalismo, que busca adelgazar las estructuras gubernamentales para dar paso a la “perfección” del libre mercado; y la política proteccionista, que busca que el Estado dé y haga en favor de los ciudadanos, limitando el poder de lo privado y constriñendo las consecuencias de las alteraciones que sufre la oferta y la demanda.

Como sabemos, una de las mejores herramientas con las que contamos para transmitir ideología y para hacer que un individuo se acerque a tal o cual postura es la educación. También conocemos que las universidades son el pináculo del sistema educativo. Por lo tanto, las universidades son las mejores herramientas para hacer que alguien adopte posturas ideológicas.

Curiosamente, éstas mismas son presas en la batalla entre lo que es de todos y lo que es de unos cuantos. Durante la presente semana noté en mi curso de Tendencias Sociopolíticas algo que me habían comentado hace mucho (cuando aún estaba lejos de ser universitario), que se ejerce en las universidades públicas y que etiquetan (sin detenerse a investigar, por supuesto) como ideología “de izquierda”.

Eso me hizo preguntarme, ¿qué tan diferente es la enseñanza y el adoctrinamiento en las universidades del Estado y en las particulares? Veamos:

En la materia que les comenté unos renglones arriba, estamos reflexionando sobre la dominación que ejerce EU en todos los aspectos de nuestra vida, pero en particular el cultural. Esto está envuelto en un discurso general de victimización de América Latina por los poderes de EU y los organismos internacionales a su servicio.

En las clases de Geopolítica en las que me he metido de oyente (se imparten en mi facultad, pero no para mi programa académico) noté un discurso similar, pero hablando de rutas portuarias y de medios de producción. Y se demuestra, está claro que esto es cierto.

Por otro lado, en mi estudio de la licenciatura en Derecho, por parte de la UNAM, encuentro un fuerte contenido social. El programa hace especial énfasis en las materias de la llamada “tercera rama del derecho” y haciendo hincapié en las funciones del Estado como protector de las clases desfavorecidas contra los abusos de aquellas económicamente mejor posicionadas. Esto se nos da, además, con kit de herramientas y recursos jurídicos para invocar la acción del Estado en estas situaciones.

Ahora, ¿qué ven las universidades privadas? En materia de Derecho, durante mi investigación previa a realizar el presente texto, encontré que ni la prestigiosa Escuela Libre de Derecho ni el ITAM tienen una sola materia de derecho social. ¡Eligieron ignorar toda una rama del derecho!

En cuanto a estudios económicos, contabilidad y finanzas, vemos en el programa de la licenciatura en Economía de la Ibero la materia “Crecimiento económico” y no “Desarrollo económico”, diferencia fundamental que ya he comentado en este espacio con anterioridad.

Sobre pensamiento ideológico y social, vemos cómo en la Anáhuac se sustituyó la licenciatura en Ciencia Política por el programa de relaciones exteriores, se pasó de un antropólogo social, pensante y crítico, a un diplomático al servicio del Estado.

Sí, lo que nos enseñan es muy diferente. Debemos agradecer por ello. Este tema da para mucho más.

Estudiante de la Facultad de Contaduría de la UAQ. @lui_uni

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