Proteger familias desde las leyes

Gonzalo Guerrero Renaud

La base de una sociedad es la familia. Cuando la familia se debilita o se disgrega, ya sea por ignorancia o por mala voluntad, a la sociedad también le sucede lo mismo

Si queremos una sociedad igualitaria en reconocimiento de la dignidad y en oportunidades de desarrollo para todos, se necesitan acciones positivas en las personas, sectores y asociaciones que requieran un apoyo especial para obtener los beneficios de la vida social. Por ejemplo, las leyes para favorecer la participación de la mujer en la política, o las leyes que favorecen a los discapacitados, mujeres embarazadas o personas de la tercera edad en estacionamientos o en transporte público.

Por esa razón es muy importante que desde las leyes se favorezca a la familia.

De manera concreta, en todo el país se está promoviendo una modificación al artículo cuarto de la Constitución mexicana, para quedar como sigue:

“El varón y la mujer, siendo diferentes y complementarios entre sí, son iguales ante la ley. Ésta protegerá la organización y el desarrollo de la familia. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida y apoyada por la sociedad y el Estado, a fin de que su entorno les garantice a todos sus miembros las condiciones necesarias para alcanzar un óptimo desarrollo.

Se reconoce el derecho del varón y de la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia. El matrimonio no podrá celebrarse sin el libre y pleno consentimiento de los contrayentes. El matrimonio es una institución de interés público y el fundamento natural de la familia como tal debe ser protegido por el Estado como un compromiso público, que toman libremente un varón y una mujer, para amarse, fundar una familia y educar a sus hijos hasta que alcancen la mayoría de edad”.

“Todo matrimonio o concubinato tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos.

En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará por el desarrollo integral de la familia, siendo éste el principio que guiará el diseño, ejecución, seguimiento y evaluación de todas las leyes, programas y políticas públicas de los tres órdenes (niveles) de gobierno de los tres Poderes de la Unión. Los padres tienen el derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos; incluyendo la correspondiente al desarrollo de las aptitudes intelectuales, morales y religiosas, la educación sexual, las actitudes y virtudes.

En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos. Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral”.

“A fin de garantizar el respeto del interés superior de la niñez, todos los niños y niñas tienen el derecho a crecer en su familia, bajo el cuidado y protección de su padre y su madre. En el caso de orfandad de padre y madre de un menor o si fuese privado de manera definitiva de su familia de origen, se deberá asegurar su cuidado y protección por un padre y una madre adoptivos. El Estado no puede por ninguna causa privar deliberadamente a un niño de este derecho. Los ascendientes, tutores y custodios tienen la obligación de preservar y exigir al Estado el cumplimiento de estos derechos y principios.”

Si se fortalece la familia se fortalecerá una sociedad en la que todas las personas sean estimadas sin distinción de capacidades físicas o preferencias de cualquier especie y se les ayude a alcanzar sus fines trascendentes.

Analista político y miembro del PAN. @ggrenaud

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