Pero qué diferentes somos

Fernando Islas

Las y los legisladores del Partido Acción Nacional en el Senado de la República se reunieron felices y contentos con los representantes de VOX, un partido político español de ultra derecha que promueve ideales fascistas como la intolerancia a que en su país habiten inmigrantes, a cualquier medida que combata la violencia de género, al matrimonio igualitario, la interrupción legal del embarazo y en pocas palabras a cualquier medida de corte progresista que signifique avance en la conquista de derechos humanos sustentados en la equidad.

Este encuentro no sorprende a los que de algún modo ubicamos las formas de los blanquiazules, siempre sectarios y expertos en guardar apariencias como estrategia para mostrar prosperidad y estabilidad, sin embargo, hay que darle una justa dimensión al trasfondo de esta peculiar reunión, donde promotores de valores cercanos a la época del franquismo expusieron su rechazo al actual gobierno de México, encabezado por el compañero presidente Andrés Manuel López Obrador. 

No es para menos, AMLO cortó de un solo golpe el suministro de millones de dólares a empresas españolas relacionadas con el sector energético, en específico con aquellas que comercializan gas. Estas mismas empresas encontraron en la figura de Felipe Calderón (FECAL) y de Enrique Peña Nieto (EPN) unos socios ideales para garantizar el crecimiento de sus activos, curiosamente estos corporativos ibéricos no tienen la capacidad de extraer gas de su país de origen, sencillamente porque su territorio no posee este recurso natural. El colmo de esta situación es que México cuenta con yacimientos importantes de gas natural, pero las anteriores administraciones decidieron firmar jugosos contratos con empresas como Endesa o Iberdrola que extraen este recurso de suelo peruano. 

Regresando al punto inicial, mientras el PAN y VOX se reunían y compartían sus ópticas medievales sobre cómo hay que gobernar un país, las y los legisladores de MORENA afinaban detalles para aprobar la afamada revocación de mandato, que la nueva oposición se ha empeñado en difamar y bloquear de manera sistemática, para fortuna del pueblo mexicano la derecha mexicana no logró su objetivo y se da un importante paso para continuar con la democratización de la vida pública de México. 

Esta medida abre la puerta a que el pueblo mexicano tenga libertad de decidir sobre la continuidad de sus gobernantes, situación que de haberla vivido antes hubiera cambiado completamente el rumbo sinuoso que tuvimos que transitar con todas las gestiones del periodo neoliberal, por otro lado es necesario desmentir a los detractores de la revocación de mandato que básicamente mencionan que es una estrategia para impulsar la reelección de Andrés Manuel en la silla presidencial, hecho totalmente falso, absurdo y que es contrario a los valores que tanto el jefe del ejecutivo como MORENA han promovido desde hace más de dos décadas de lucha. 

Hoy el pueblo pone y el pueblo quita, años de lucha rinden frutos importantes en cuanto a la inclusión de la ciudadanía en las decisiones que impactan en el camino que tiene el país. Así que mientras unos se juntan con los antiderechos, en MORENA seguimos defendiendo y conquistando nuevas garantías para las y los mexicanos. 

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