Mujeres, sindicatos y democracia (3) | Querétaro

Mujeres, sindicatos y democracia (3)

Filiberto López Díaz

Los clásicos griegos a quienes podemos llamar los padres de la democracia han explicado a esta, como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Este nublado, impreciso concepto y tan gastado concepto de “pueblo”, nos define a todos y a ninguno. Sin entrar a los oscuros y resbaladizos pasillos en los cuales supuestamente se definen a nuestros gobernantes, en lo que respecta a la vida sindical, ha tenido infinidad de obstáculos para que los trabajadores definan en libertad, voto secreto y directo, quiénes habrán de representarlos y ratificar o no, los pactos colectivos que celebran con los patrones, los cuales sin matices sociales, le tienen pavor a las decisiones de la mayoría de sus trabajadores; es decir, a que ellos sean los únicos que deciden: Salarios, prestaciones y condiciones de trabajo. Las centrales sindicales de antaño ya han dado de sí, aunque algunas tienen jóvenes con buenas intenciones.

El mundo está viendo transitar un sindicalismo libre y democrático mediante el cual, es precisamente la mayoría de los trabajadores, quienes deciden su destino. A lo anterior, en Querétaro (su gobierno), gran parte de México y del orbe, la clase patronal conservadora, ha calificado estas reformas recientes (2019) a la Ley Federal del Trabajo, con tintes comunistas, socialistas y todo tipo de aberraciones que los llevan a aplicar etiquetas, para intentar detener un movimiento sindical democrático que ya no se arrodilla ante ellos, aunque algunos de sus líderes, lo sigan haciendo a través de venderse por unos cuantos centavos. En EU, país que se autonombra como ¡Padre de la democracia!, los movimientos sindicales autónomos, libres y realmente democráticos han triunfado sobre aquellos que están viendo pasar sus mejores años; es decir, la voluntad de la mayoría de los trabajadores y sus familias se están y seguirán imponiéndose al vetusto y salvaje capitalismo destructor. Prueba de lo anterior, es la libertad sindical moderna y libre que se ha logrado en algunas sucursales del vecino del norte, ante el gigante Amazon. Hasta hoy en día, por lo menos en nuestro país, los empleados mal llamados “de confianza”, quienes legalmente se pueden sindicalizarse, no lo han hecho por desconocimiento o temor a ser despedidos, en virtud de que este tipo de trabajadores, no se caracteriza por tener una conciencia de… ¡clase! No se espante usted, Karl Marx y Engels, están muertos y enterrados. (Continuará). 

Especialista en Derecho del Trabajo, Certificado por el Notariado de la Unión Europea. 

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