Muerte de la democracia (XI)

17/06/2020
05:12
-A +A

Los Rothschild; El Club, grupo o foro Bilderberg, George Soros, la familia Rockefeller y Bill Gates por nombrar algunos de renombre internacional a través de Silicon Valley entre otros, demuestra con claridad, no sólo la muerte de la democracia, sino lo peor la extinción de la raza humana para ser sustituidos por robots. No cuesta mucho trabajo observar lo que acontece a nuestro alrededor. Personas dependientes de celulares, tablets, computadoras y, ahora que nos han recluido en donde estas poderosas economías, estamos prestos a contemplar la desaparición de millones de empleos, sino también del dinero y tarjetas de crédito. El 17 de enero de 2017 en New York Times, Janes E. Brady publicó un artículo sobre esta adicción: “Los hombres, mujeres y niños que se la pasan todos los días pegados a sus celulares y revisando sus cuentas de redes sociales podrían aprender algo de Lin-Manuel Miranda, el creador de Hamilton, una innovadora obra que se convirtió en un éxito teatral.

Cuando le preguntaron en una entrevista cuándo y dónde encuentra tiempo para ser creativo, Miranda, un ávido lector de libros y entusiasta del ocio, respondió: “Las buenas ideas llegan cuando descansas. Llegan en la regadera. Llegan cuando estás haciendo dibujitos o jugando al tren con tu hijo. Hamilton me obligó a poner más atención a la inspiración que conlleva el hecho de vivir mi vida... Jóvenes que salen a cenar y sacan sus teléfonos para revisar mensajes y redes sociales incluso antes de leer el menú, y los ven en repetidas ocasiones durante la cena. Personas que salen a comprar y viajeros en una fila, gente que cruza calles concurridas, incluso ciclistas y conductores cuyos ojos están puestos en sus teléfonos en vez de sus alrededores. Niños en carriolas que juegan con un dispositivo digital —que quizá es de sus padres o incluso suyo— en vez de observar y aprender del mundo que los rodea. Gente que camina mientras ve su móvil, chocando entre sí, tropezándose o golpeándose con obstáculos.

El acceso casi universal a la tecnología, que comienza en edades cada vez más tempranas, está transformando la sociedad de formas que pueden tener efectos negativos en la salud mental y física, el desarrollo neurológico y las relaciones personales, sin mencionar la seguridad en carreteras y aceras. Estas situaciones han provocado que un psicoterapeuta neoyorquino se pregunte, “¿Qué es lo que de verdad importa?” en la vida. En su libro The Power of Off, Nancy Colier señala que “pasamos demasiado tiempo haciendo cosas que en realidad no nos importan”. Dentro y fuera de su consultorio, se ha encontrado con personas que se han “desconectado de lo que importa en verdad, de lo que nos hace sentir ricos y anclados como seres humanos”

¿Y… tú tienes hijos, nietos o robots? (Continuará)

 

 

Especialista en Derecho del Trabajo y Seguridad Social
Correo electrónico: [email protected]

 

 

Comentarios