Mis hijos, mi vida... | Querétaro

Mis hijos, mi vida...

Esmeralda Neresis

Encontré esta cartita curiosa entre mis libros de calculo de la Universidad, estaba muy dobladilla en forma de triángulo, en las puntas, había pequeños corazones y un poni pintando en la cara de la carta doblada. 

Tenia dibujada en el centro dos muñequitas dibujadas, una era la grande, con vestido rojo y flores amarillos en una mano y en la otra la mochila de una pequeña niña dibujada con seis trazos de abundante cabello, ambas reían, había flores, caballos, y gotitas de resistol que se habían hecho pequeñas burbujas de color. Al centro del dibujo se leía con una tierna letra infantil: Te amo mamá, eres lo mejor. 

Jessica tenia apenas 10 años cuando me hizo esa carta, no pude evitar que se mojaran mis ojos con nostalgia- expresa Rosalba secándose las lagrimas. 

Ahora, solo 5 años después ya ni siquiera nos hablamos, no me dice nada, es brusca conmigo y todo lo que digo le molesta- finaliza con un nudo en la garganta, le tomo el hombro apoyando y suelta en lagrimas agudas. 

Otro caso parecido sucede en la terapia grupal de padres adolescentes, Ricardo de 52 años, rompe en llanto cuando describe el dificil camino de las adicciones de Ramiro su hijo mayor, se cuestiona ante siete personas mas el inicio de la dicción, que comenzó a consumir bebidas alcohólicas en la secundaria, que lo haría por dos años, Ricardo lo normalizo e incluso le permitía tomarse algunas cervezas con sus amigos los domingos pues no deseaba que consumieran en la calle, en la prepa comenzó con marihuana y otras circunstancias, Ramiro ahora de 21 años ha entrado 13 veces a anexos sin éxito en su recuperación, cada recaída es una crisis familiar, la perdida de la esperanza y de la confianza entre todos.

Los hijos nacen y la realidad es que las condiciones varían, estan los deseados, planeados, les preparan un cuarto precioso llenos de juguetes, las paredes se pintan de esperanza amor y espera. Por otra parte hay otra población menos afortunada, los indeseables, los pensados para cuidar y proteger a los padres, los niños que vemos en los semáforos, sin oportunidad de vivir una niñez o una vida digna, los desechables, los olvidados de Buñuel. 

Y estamos la gran mayoría, los que por obra de Dios o un tino de suerte llegamos y fuimos recibidos con lo esencial, sin saber como ser criados, 

La mayoría de los padres con quien trabajo, han puesto su mayor esfuerzo en cada una de sus crianzas, trabajando duro, llevando el pan a la mesa, pero sin energías para educar a sus hijos y es que en un mundo moderno y apurado como en el que vivimos hoy en dia, lleno de distracciones y de sobre información se produce un agotamiento físico y mental, estamos esclavizados al sistema, con deudas hipotecarias, colegiaturas y gastos mayores, así aprendemos a lidiar con todo y con nada esencial. 

Sin embargo, no podemos exponer tan sencillamente que los problemas con los adolescentes son producto de esos factores de crianza, pues hay muchísimo mas; las expectativas del resultado de la misma. 

Porque aun así con esas deficiencias nuestras expectativas son muy altas, he escuchado a padres decir que aun en contra del estrés de la clases en linea ellos esperan que sus hijos tengan las mejores calificaciones, tengan su cuarto limpio y sean ordenados, respetuosos y responsables. 

Pero analicemos el mundo interior del adolescente : 

Esta etapa del crecimiento, es un cambio necesario de la búsqueda de la identidad y tener su autonomía , pero para eso, es necesario separarse de los padres y lo aprendido. Existe un conflicto interno entre la dependencia que aun siente con sus padres y la necesidad de independizarse . Esta lucha interna se expresa mediante peleas y conflictos con sus progenitores , ya que son el pilar del que quieren desprenderse y a la vez su fuente de seguridad, y es que aqui precisamente es donde viene el conflicto; porque no tienen aun la madurez ni las herramientas sociales que incluyen la negociación, la comprensión y el tacto. 

Para entender el cerebro del adolescente, tendremos que verlo como un computador, en esta etapa se les reinicia el software, literalmente cargan una información distinta y aveces desconocida por los padres, por lo que debemos entender que su comportamiento variara, sin hablar del cambio hormonal, sus emociones eran intensas, inestables . 

El cerebro adolescente es especialmente sensible a la oxitocina, otra hormona neurotransmisora, que entre otras cosas hace más gratificantes las relaciones sociales. La oxitocina a menudo trabaja sinérgicamente con la dopamina para vincular las conexiones sociales con los sentimientos de recompensa. Por eso la respuesta del cerebro adolescente a la exclusión del grupo de pares es muy semejante a la que se observa en el cerebro ante situaciones de amenaza física o falta de alimento.    

La serotonina es otro neurotransmisor que puede aparecer desregulado en la adolescencia. Esto explica el estado cambiante y variable en el ánimo de los adolescentes, así como su apetito y sueño. Cuando funciona de manera óptima, la serotonina conduce al bienestar y la felicidad. Niveles bajos de serotonina en la adolescencia pueden relacionarse con la soledad, los trastornos alimentarios, la depresión y conductas autoagresivas.

Es preciso decir que la forma en la que llevemos la adolescencia de nuestros hijos, la comprensión pero sobre todo la información para entender esta etapa sera crucial para el futuro adulto, pues hoy sabemos que la adolescencia es la segunda gran ventana de oportunidad para formar adultos saludables, independientes y socialmente adaptados, funciones que se inician en la infancia, pero se completan y fijan en la adolescencia.

Es relevante que tengamos una comunicación fluida con nuestros hijos, muchas veces de escucha constante, los sermones no siempre funcionaran, aprender a saber como esta funcionando el cerebro de nuestro hijo, observarlo, escuchar sus ideas, aprender de sus amistades, de sus nuevas filosofías de la vida, de sus cuestionamientos internos, como analistas de estos nuevos hijos sera de gran ayuda para saber como apoyarlos y conocerle mas. 

También es importante que los padres realicen una revaluación de sus propias creencias acerca de todo, ya que los hijos nos confrontaras con nuevas ideas, incluso hoy en dia, nuestra nueva generación son iniciadores de nuevas sexualidades, autónomas, independientes pero confrontativas para muchos padres. 

Es indispensable que esta separación padre e hijo sea paulatina, dele su espacio, pero invítelo al cine, a tomar un café, comience a tratarlo como un adulto, pero tenga en cuenta que su cerebro aun esta desarrollando y que no tienen los elementos químicos aun necesarios para interactuar. 

También es necesario realizar un duelo interno, por aquel hijo pequeño que se sentaba en su regazo, que lo esperaba con ansias a su llegada, que buscaba su atención y su aprendizaje, que podía ver en el todo el amor que le tenia, aceptar al nuevo adulto, distinto a usted y con una nueva forma de amarlo.

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