México necesita un cambio de rumbo

José Luis Báez Guerrero

Después de que especialistas en economía del sector privado, encuestados por el Banco de México, disminuyeran, por quinta vez en lo que va del año, su estimación de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2016, en esta ocasión de 2.4% a 2.3%, en el Partido Acción Nacional podemos asegurar que el PRI-gobierno ha dado muestras de ser un desastre en materia económica.

Y en lo que respecta a 2017, los analistas también recortaron su expectativa de crecimiento, que pasó de 2.7% a 2.65%. Asimismo, prevén que al cierre de este año habrá una mayor inflación, un tipo de cambio más caro y un menor crecimiento económico.

Cuando el PAN dejó la Presidencia de la República en diciembre de 2012, el país estaba creciendo al 4% anual, y eso sin contar el efecto de las reformas estructurales que en esa época no se pudieron llevar a cabo, debido a la mezquindad del PRI.

En cambio ahora, debido a la mala implementación de las reformas, la economía está creciendo sensiblemente menos que cuando gobernaba el PAN, y lo peor es que el pronóstico para el futuro inmediato no es nada alentador.

Los altos precios de la gasolina tienen que ver precisamente con la llegada tardía de la reforma energética. Todos los especialistas hablaban de la urgencia de esta reforma desde finales de los años noventa, sin embargo, el PRI, con enorme mezquindad, nunca la quiso aprobar cuando estaba en la oposición.

Ahora, los priístas aseguraron en diversas ocasiones que iban a bajar los precios de las gasolinas, y hoy vemos que ocurre exactamente lo contrario. No se les puede creer.

Es absolutamente iluso pensar que estos aumentos a la gasolina no se traducirán en un deterioro de la capacidad económica de las familias. Claro que afectan, y mucho, a la economía familiar.

A casi cuatro años del actual gobierno federal, la crisis económica, la violencia y los conflictos sociales, han desestabilizado al país, por lo que es urgente que sean atendidos y resueltos con eficacia.

La difícil situación que atraviesa México demanda mayor compromiso y capacidad por parte de los funcionarios públicos para que los ciudadanos encuentren mejores condiciones para vivir y desarrollar sus actividades cotidianas en paz. Este gobierno ofreció buenos resultados, pero en los hechos hay un retroceso en los principales indicadores sobre desempeño de la economía; por otro lado, se viven índices de violencia y también una mayor conflictividad social, lo cual demuestra que México no marcha por el camino correcto.

Los mexicanos han sido testigos del aumento en los asaltos en carreteras, camiones urbanos, domicilios particulares o en plena calle, provocando total indignación entre los ciudadanos, frente a un gobierno federal que no ha logrado cumplir con su compromiso de garantizar la paz y la seguridad.

Los retos de la economía y la seguridad que enfrenta México serán discutidos en la próxima reunión plenaria que se llevará a cabo en Jiutepec, Morelos, del 22 al 24 de agosto, previo al inicio del periodo ordinario de sesiones.

Desde su fundación, Acción Nacional ha sido un partido responsable, impulsor de las mejores causas de México y así los seguiremos haciendo. Exigiremos un ajuste a las políticas económica y de seguridad para no seguir afectando a las familias mexicanas.

Maestro en Comunicación Política y Gobernanza Estratégica por The George Washington University.

Presidente estatal del PAN

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