México feliz

Genaro Montes Díaz

La semana pasada, la organización denominada Red de Soluciones para el Desarrollo Sustentable (Sustainable Development Solutions Network), publicó el Reporte Mundial de la Felicidad 2015 (World Happiness Report).

Este reporte está enfocado a la medición de niveles de calidad de vida y bienestar social para que los gobiernos identifiquen los grados de felicidad de los individuos, y el estado de satisfacción que existe entre la población de cada uno de los países, a través de estándares que permitan conocer las necesidades y expectativas de sus habitantes.

De acuerdo a las investigaciones auspiciadas por diferentes instituciones educativas de nivel superior y de investigación, en coordinación con la Organización de las Naciones Unidas, se muestra cómo la nueva ciencia de la felicidad va tomando auge y cobrando cada vez más adeptos. A través de la investigación de esta nueva ciencia, se pretende tener criterios de medición más adecuados para determinar el progreso social y establecer políticas públicas que, enfocadas en acrecentar la felicidad de las personas, permitirán que la gente tenga una mejor calidad de vida, se puedan diseñar mejores espacios públicos y la administración pública brinde servicios de más calidad.

Los factores considerados para esta medición fueron: el PIB nacional, el apoyo social, la expectativa de vida, la libertad para tomar decisiones, la generosidad y la percepción de la corrupción. Los países fueron calificados en una escala del 0 al 10, donde 0 representa la peor vida posible y 10 la mejor vida posible.

En este informe, México ocupa el lugar 14 de 158 países, con una calificación de 7.187, lo cual es un aliciente considerando las circunstancias políticas, sociales y económicas por las que actualmente atravesamos.

El factor más importante que permitió elevar la calificación obtenida por México, fue el apoyo social, ya que, para determinar la calificación de este rubro se hizo un sondeo mediante la pregunta: “¿Si estuvieras en un problema, tienes familiares o amigos en los que pudieras contar cuando los necesites? ¿Sí o no?” Obviamente en México todos tenemos un familiar, pariente, compadre, amigo, brother, ‘carnal’, ‘cuate’ o hermano al que recurrimos en las buenas y en las malas. Difícilmente en nuestro país alguien contestaría no a esta pregunta; y es que una de las características positivas de nuestra idiosincrasia, es que somos un pueblo sumamente solidario.

Otro de los aspectos relevantes de la calificación obtenida es el PIB per cápita, considerando la cantidad de bienes y servicios producidos por el país durante el periodo de investigación. Esto nos habla de la capacidad instalada y productora de nuestro país.

Como era de suponerse, la percepción de la corrupción en el gobierno fue la calificación más débil que tuvimos, aún considerando que cuando se llevó a cabo dicha investigación los escándalos de las casas, los viajes, el dispendio y el tráfico de influencias por parte de la clase política que gobierna el país, todavía no había salido a relucir.

Entre que son peras o manzanas, este reporte nos muestra que nuestro país y su gente es más grande que sus problemas o sus gobernantes. Que los buenos somos más y que a pesar de las vicisitudes, en México siempre sabremos ponerle buena cara a lo que venga. Mientras haya qué comer, una familia que nos apoye y un amigo en quien confiar, lo demás es lo de menos; y mientras le sonreíamos a la vida, seguiremos irradiando esa felicidad al mundo.

Abogado y catedrático de la Universidad Anáhuac. @gmontes

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