Mexicanos al Frente

Carlos Lázaro Sánchez

El Frente Ciudadano por México se presentó ante la ciudadanía como una opción en el panorama político posible

Desde el 29 de septiembre de 2017, la conformación oficial del Frente Ciudadano por México se presentó ante la ciudadanía como una opción en el panorama político posible, para aquellos que decididamente no votarán por el PRI (cualquiera que fuese su candidato) y aquellos que siguen viendo en el proyecto que encabeza Andrés Manuel López Obrador un proyecto enquilosado en más de lo mismo.

Rápidamente, la ciudadanía en general lo colocó en el centro de un espectro electoral que podría situarlo como una opción de salida en este tortuoso proceso presidencial, como una tercera vía a las 2 posiciones antagónicas representadas por PRI y Morena.

Quienes firmemente creemos en los frentes amplios, como una opción de cambio en el país, y que desde 1988 hemos puesto en marcha, sabíamos que la consolidación y conformación del mismo no serían fáciles, menos si pensábamos que la primera intención surgiría de la unión de 2 de los 3 partidos, que desde justamente 1988 han estado luchando en su plataforma, por controlar los destinos del país con programas totalmente opuestos. Pero insistimos quienes nos tocó ser parte de ese frente en 1988, que por sí sola la conformación en conjunto con los ciudadanos podría fijar posturas más moderadas frente a temas que la ciudadanía aún no termina de resolver y, aún más importante, fijar posturas firmes (no electoreras) ante posiciones firmes, en temas que la ciudadanía exige y reclama como son el combate frontal a la corrupción, un salario digno, el erradicar las cuotas y los cuates.

Para ello, quienes hemos sido críticos férreos de los partidos que conforman el Frente, no por el hecho de juntarse, sino por querer utilizar la plataforma y consolidación del Frente, como una opción electorera hacia el 2018, vemos con preocupación cómo el tiempo y plazos se agotan, pero seguimos creyendo firmemente que el #FrenteAmplio debe ser la solución de fondo para que este país cambie.

En estas horas que se escribe y publica esta columna, los partidos, que iniciaron el Frente, tendrán su prueba de fuego. Deberán poner en una balanza si privilegian el país o los intereses mezquinos de buscar candidaturas y seguir conservando el poder sólo para acomodar sus fichas y monedas de cambio.

El Frente siempre debió ser visto por los partidos tal como los ciudadanos y quienes creemos en él, lo vemos, como una opción de juntar a todos los mexicanos inconformes con el actual sistema político para transformarlo de fondo, donde muchos hemos insistido que, si la clase política de los tres partidos que lo conforman se sumaran a la exigencia ciudadana, no habría por qué esperar hasta 2018, se debería iniciar ya la transformación política en los 18 estados y capitales del país, donde los partidos que quieren ir al Frente gobiernan.

Por ello, el Frente tiene su hora contada para antes del sábado por la mañana.

Los tres dirigentes de los partidos que han sostenido ir al Frente fueron autorizados por sus consejos políticos para poder suscribir el Frente como una coalición electoral, ello implicaba el esfuerzo de poner en claro cómo trasladar esa exigencia ciudadana en un aspecto político-electoral, y colocar las bases tanto del programa-proyecto y principios, que dejarían de lado la historia de esos 3 partidos para darle paso a la exigencia de los ciudadanos que creemos en el Frente.

Pero además el cómo ponerse de acuerdo en los más de 3 mil candidatos a elegir en todo el país, para saber cuáles corresponderán a cada una de las fuerzas políticas, y qué espacios y bajo qué reglas permitirán que también los ciudadanos sin partido participen para de verdad conformar un verdadero Frente amplio Ciudadano.

Es ahí donde aún a pesar de que las dirigencias de base de los 3 partidos dieron el sí, desde el pasado 20 de noviembre, los 3 dirigentes (PRD, MC y PAN) no han podido consolidar aún el reparto.

En el PRD, a sabiendas de que la autorización expresa para conformar una alianza electoral aprobada por el Consejo Nacional fue otorgada ex profeso para la presidenta en turno, se sabe que el tiempo se agota este sábado por la mañana, cuando tanto por decisión interna como por mandato judicial, Alejandra Barrales deje la presidencia del PRD.

Por ello, no es menor el que con el anuncio del PRD a favor de Miguel Ángel Mancera para que sea el abanderado presidencial del FCM, sea uno de esos 3 partidos quien convoque a la seriedad del Frente, señalándoles al resto que primero está el país antes que el interés personal de los actores.

Son tiempos de definición política y es importante dar seriedad a los diálogos y trabajos, por ello el PRD, sabiendo la importancia de darle prioridad a la exigencia ciudadana, indica con fervor qué cartas jugará, y que está unido para defender la exigencia de un país que pide cambios de rumbo.

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