Marxismo para niños en libros de texto | Querétaro

Marxismo para niños en libros de texto

Gustavo Mendoza Ávila

La filtración del material elaborado por la SEP con contenido ideológico marxista-leninista, destinado a los maestros de primaria con la clara pretensión de convertirlos en adoctrinadores de los niños en esa ideología, ha puesto en alerta a la sociedad sobre las verdaderas pretensiones del presidente para impulsar, generacionalmente, un sistema político por el que los mexicanos no votaron en 2018.

El argumento falaz de que es imposible que las dos personas encargadas de elaborar los contenidos de los libros de texto puedan imponerse a los muchos especialistas en didáctica, pedagogía y psicología que trabajan en la SEP, es tan endeble como que en este país gobierna la democracia, cuando todos sabemos que es una sola persona quien lo hace, a pesar de los millones de burócratas.

Jamás AMLO propuso en sus muchas campañas electorales cambiar el modelo político del país en marxista-leninista, o utilizar la educación pública para adoctrinar a la infancia y juventud mexicana en un sistema que, en casi dos siglos de existencia, ha generado las peores, más crueles e inhumanas dictaduras de que la humanidad tenga memoria; y que pese a decirse libertadoras de los oprimidos, jamás han elevado el nivel y la calidad de vida de sus sometidos. Por el contrario, si algo destaca de ellas son sus férreos controles para evitar que sus habitantes escapen de ellas con vida, como es el caso de Cuba, Nicaragua o Corea del Norte.

Es notorio que la ultraizquierda mexicana ha tomado el control de la SEP con la pretensión de realizar un cambio generacional utilizando a los niños y jóvenes a través del adoctrinamiento.

Max Arriaga, amigo de Beatriz Müller, autor del “Nuevo Modelo Educativo 2022”, y representante de la ultraizquierda, es el responsable, en su calidad de Director de Materiales Educativos de la SEP, de elaborar los contenidos de los libros de texto gratuitos, para lo que contrató al ideólogo chavista Sandy Loaiza como encargado del “análisis y rediseño pedagógico de materiales” de la SEP.

El venezolano, que ocultó a la Función Pública que se desempeñó como director general de Proyectos Especiales del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales del gobierno chavista, en su último encargo colaboró en una dependencia adscrita al Ministerio del Poder Popular, encargada de difundir los ideales chavistas y la propaganda de la dictadura de Maduro.

Los textos que se filtraron de “Un libro sin recetas”, son para el adoctrinamiento ideológico de los maestros, y no a promover o mejorar conocimientos o la elevación de la calidad educativa de los alumnos.

Mediante preguntas como ¿Reconoces el sector hegemónico, su discurso dominante y las prácticas opresoras que ejercen violencia sobre los tuyos en su subalternidad?; ¿Reconoces las diferencias entre subalternidades y hegemonías, entre dominados y dominantes, entre oprimidos y opresores?; ¿Si creen los maestros que los medios masivos legitiman al sector hegemónicos, o si los privilegios de las personas son una condición heredada por cuestiones económicas? se busca que los maestros tomen conciencia de su condición de explotados y sirvan a la causa revolucionaria.

A los muchos conflictos que el tabasqueño tiene con la sociedad se suma este nuevo agravio, en el que ésta exige la salida del venezolano y de Max Arriaga de la SEP, y que se impida la impresión y distribución de estos nocivos materiales entre los maestros y alumnos del país.  

Periodista y maestro en seguridad nacional  

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