Malos anfitriones | Querétaro

Malos anfitriones

Eduardo Chávez

No hay que ser un experto en logística para darse cuenta que el pasto del Azteca no iba a estar listo ni en condiciones, para un partido de élite como los de la NFL

L os encargados del Estadio Azteca solamente tenía una misión: mantener el césped en óptimas condiciones para albergar el Monday Night Football entre Chiefs y  Rams. No lo lograron. Ineptitud, negligencia, corrupción y  falta de planeación fueron los motivos que hicieron que México fallara a nivel internacional  como anfitrión, y que las críticas y  consecuencias económicas negativas estuvieran a flor de piel.

No hay que ser un experto en logística para darse cuenta que el pasto del Azteca no iba a estar listo ni en condiciones, para un partido de élite como los de la NFL. Cuatro meses antes se había tomado la decisión de cambiar por completo el césped  natural del inmueble (el cual no había presentado ningún problema en décadas) a uno hibrído. Las constantes lluvias de la Ciudad de México, aunado a partidos del futbol mexicano,  los conciertos de Shakira,  y el de Telehit a solo una semana del evento, finalizaron con un pasto maltrado y los directivos de la NFL tomaron la decisión de cambiar de sede el partido.

Platicando con la empresa que se encarga de la estrategia de comunicación de la NFL en México, me contaron las miles de quejas y casos de enojo por parte de todos los aficionados que inviertieron, planearon y compraron sus boletos para asistir a uno de los eventos más esperados del año en México. Comentarios y reacciones comprensibles.

Hicieron el ridículo a nivel internacional y dudo  mucho que la NFL vuelva a nuestro país. Se habla de una posible demanda al Estadio Azteca y de una pérdida estimada de 250 millones de dólares.  No es la primera vez que por errores de planeación o falta de cultura hemos sido criticados y exhibidos. Si México quiere organizar eventos de primer mundo, tiene que organizarlos y comportarse como tal.

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