Las injusticias del futbol

Ana Patricia Fernández

El futbol no siempre es justo. Así como nos regala momentos que merecen la pena detener el streaming y ser plasmados en la historia, hay algunos otros que evidencian las fibras más sensibles del ser humano con las historias más tristes y desgarradoras.

Un par de semanas atrás, Tijuana disputó el partido de la jornada 3 de la Copa MX ante Correcaminos y en una jugada por el área chica, Yasser Corona impactó fuertemente su cabeza con la del jugador rival, Eduardo Juárez, que lo mandó al hospital de emergencia.

Su intervención quirúrgica fue inmediata y afortunadamente el jugador se encuentra estable, sin embargo, tendrán que pasar seis semanas para que el doctor determine si podrá volver o no a jugar.

Muchos equipos han mostrado solidaridad, principalmente Gallos Blancos, en donde el jugador “resurgió” gracias a la confianza que depositó Ignacio Ambriz en él durante su dirección técnica.

Sería prematuro atrevernos a diagnosticar su retiro, pero, es evidente que nada volverá a ser como antes.

El caso de Sanvezzo. En Gallos sucedió un tema similar durante la pretemporada del Clausura 2015, cuando Sanvezzo se lesionó los ligamentos de la rodilla en un partido amistoso previo al arranque de la Liga.

Una mala planificación médica y el prematuro regreso del “Lobo” a las canchas desencadenaron en una nueva lesión en la misma rodilla que lo marginó del terreno de juego por casi un año. 
Desde esas dos lesiones, nada en Camilo ha sido igual. El jugador terminó el Apertura 2014 siendo, junto a Mauro Boselli, campeón de goleo con 12 anotaciones y después, en tres torneos y lo que va de este Clausura 2017, su desempeño no volvió a ser tan efectivo. Apenas ha logrado marcar en ocho ocasiones en la Liga y dos más en Copa. 

Ha trabajado arduamente por recuperar su nivel, sin embargo, lo cierto es que en múltiples ocasiones se ve en la necesidad de entrenar por separado de sus compañeros, pues las molestias físicas no lo han dejado despegar.

El futbol no siempre es justo y así como te da te quita. Yasser emigró a Tijuana con el afán de crecer en lo futbolístico y afianzarse en la Selección, pero la vida lo sorprendió de la peor manera.  Sin embargo, todos quienes amamos este deporte, le deseamos una pronta recuperación. 

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