La política educativa de Querétaro | Querétaro

La política educativa de Querétaro

Pedro Flores-Crespo

A Indra y Alessandro

El pasado jueves se presentó el Programa Sectorial de Educación de Querétaro 2021-2027 (Prosedu). Más que una ceremonia solemne y meramente protocolaria acudimos, por un lado, a un espacio informativo que mostró por medio de un pabellón las distintas opciones que tiene el estado para formarnos académicamente y por otro, conocimos de manera pública el componente explícito de la política educativa del estado. 

¿Qué propone el gobierno de Mauricio Kuri en materia educativa? El Prosedu consta de siete capítulos. Con el primero, se le da sustento jurídico y normativo a la política educativa del estado. El segundo trata de validar socialmente la propuesta del gobierno al presentar los resultados de los foros de participación ciudadana. El tercer capítulo muestra la congruencia entre el Plan Estatal de Desarrollo 2021-2027 y el programa, mientras que el cuarto ofrece los datos para definir la problemática educativa. El diagnóstico “¿Dónde iniciamos?” es una pieza que permite valorar, de manera profunda y realista, el desempeño de la entidad. Pese a su avance socioeconómico, aún existen diversas desigualdades que afectan las trayectorias formativas de la niñez y la juventud de Querétaro.

Por eso, el capítulo cinco vale la pena leerse con atención. Ahí se presentan ocho objetivos generales, 16 “líneas estratégicas” y 160 acciones que cumplen con el requisito expresado en el diagnóstico: “mantener” las políticas que han dado resultados, “rediseñar” instrumentos, reglas, programas que no han probado mayor efectividad para las poblaciones, sobretodo para las más pobres, e “innovar”. 

Los ocho objetivos del Prosedu sugieren: (1) fomentar la cultura de la educación inicial a través de la “Política Estatal de Educación Inicial”, (2) ampliar las oportunidades educativas con equidad, (3) asegurar trayectorias educativas completas por medio de “aprendizajes significativos”, (4) hacer la educación relevante, (5) “promover la investigación y la innovación científica con perspectiva de género y con equidad”, (6) construir una gobernanza que mejore la colaboración entre los organismos descentralizados y desconcentrados para en verdad hablar de un Sistema Educativo Estatal, (7) abatir el rezago y el analfabetismo y (8) fomentar la práctica deportiva para todas y todos. 

El capítulo seis presenta una propuesta sobre la medición de avances a través de indicadores, metas y monitoreo, mientras que el siete expresa cómo se instrumentará la política educativa estatal de manera intersectorial. De ahí que se hable de vincularse con las distintas secretarias, entre ellas la de Cultura, el DIF estatal, la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), el Consejo Nacional del Fomento Educativo (Conafe), y el Instituto Nacional para la Educación de Adultos (INAE).

Cualquier programa sectorial muestra la capacidad que tienen los gobiernos electos para comprender y definir la problemática educativa y cómo piensan resolverla dentro de un marco democrático y de manera efectiva. Estos documentos oficiales, además, respaldan la asignación de recursos públicos y por consiguiente, impulsan la rendición de cuentas. Aprovechemos entonces el Prosedu para verificar con mayor precisión si el gobierno de Kuri cumple con sus propuestas y si no, exigirle públicamente que lo haga. 

Investigador de la UAQ.

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