La ley de hierro

Carlos Velázquez

A seis meses de distancia del día cúspide para la renovación de autoridades locales y federales, el calendario electoral continua su marcha y cada vez deja menos tiempo a la especulación, dando cauce natural a este proceso que por el momento se mantiene sin contratiempos. En tal sentido, el próximo lunes 30 de noviembre se estará cumpliendo una fecha fatídica para que los partidos políticos enteren a la autoridad electoral, sobre el método de selección de candidatos para las distintas posiciones que estarán en disputa.

En el sistema político tradicional del siglo XX existía la práctica del famoso “tapado” y los procesos internos en el otrora partido hegemónico, eran un mero trámite. Hoy en día, sucede algo similar, pero en un contexto de competencia interna y pluralismo democrático, dado que estatutariamente todos los partidos, sin excepción, por ley tienen que cumplir con la obligación constitucional y materializar alguna formalidad, para justificar su existencia y naturaleza como entidades de interés público.

En tal sentido, vale la pena recordar cuáles son los métodos de selección de candidatos en las principales fuerzas políticas en Querétaro, es decir, PAN, PRI y Morena; los demás partidos políticos con registro en el estado los obviaremos, ya que a consideración de esta columna, la mayoría, quizás con la excepción del PT, jugarán un papel satelital en torno al partido en el gobierno, al igual que los de reciente creación que, serán meramente testimoniales y al estar impedidos para conformar coaliciones, su objetivo primordial será conservar el registro, si bien les va.

Para el caso del PAN, según lo dispuesto por su Comisión Nacional de Elecciones y su reglamento de elecciones, se tienen contemplados los métodos ordinario y extraordinario, para el primer supuesto se contempla una votación de militantes y adherentes, para el segundo, se considera la “elección abierta” y “designación directa”. Para el caso del PRI -se le considera por representar aún a una parte importante de la sociedad, aunque con pocas posibilidades de triunfo- se tienen previstos la “elección directa”, “la convención de delegados” y “la comisión para la postulación de candidaturas”. Finalmente, para el caso de Morena están la “insaculación” y la tan cuestionada “encuesta”.

Al final del día, sea el partido que sea, toma cuerpo lo que hace 58 años Robert Michels tuvo a bien en denominar como la “ley de hierro de las oligarquías”, ya que quien dice organización dice oligarquía, señalaba este sociólogo alemán en su obra titulada “Los partidos políticos”, y apuntaba “el poder es conservador y tiende a concentrarse”. Hoy en día, vivimos un símil de esta reflexión, ya que, pese a las aparentes formas inscritas en papel, en la realidad las decisiones están tomadas, solo que aún no se han hecho públicas.

El método que las fuerzas políticas den a conocer, será para revestir una decisión previamente tomada y continuar alimentando al espejismo democrático. Quien haga política y no entienda esta condición, solo construirá castillos de arena y candidaturas imaginarias.

 

 

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