Kuri, la tormenta, el timón y el azar | Querétaro

Kuri, la tormenta, el timón y el azar

Víctor López Jaramillo

El gobernador Mauricio Kuri dijo en su Primer Informe de Gobierno que planea llevar a Querétaro al siguiente nivel y a un futuro promisorio; sin embargo, para excusarse de sus fallos en su primer año de administración repite los mismos paradigmas que un presidente priista de hace 40 años. Así no hay forma de llegar al siguiente nivel, sea lo que sea que eso signifique. 

Del “Soy responsable del timón, pero no de la tormenta”, de José López Portillo en 1982, al “Desde el minuto uno tuve que enfrentar la adversidad del azar”, de Kuri en 2022, no hay mucha diferencia de nivel: Jolopo y Makugo están cortados por la misma tijera. El priista López Portillo sentenció su famosa frase para eludir así la culpa por sus yerros. Este sábado, Kuri se quejó de su mala suerte. 

¿Cuáles son las adversidades de las que se queja que no lo han dejado gobernar? A saberlas principales: inundaciones en varios municipios en octubre pasado, descontento ciudadano por pagar reemplacamiento, caída de una trabe en un puente y la que más le duele al gobernador: la trifulca del 5M en el Estadio Corregidora, cuyas imágenes violentas dieron la vuelta al mundo y derrumbaron el mito del Querétaro pacífico y seguro. 

Ninguno de estos problemas que le pesan en su primer año de gobierno es producto de la adversidad del azar sino resultado de la negligencia política y los vicios de la política queretana endogámica. 

Ni las inundaciones son azarosas porque en los últimos 4 sexenios, que coinciden con el desmedido desarrollo urbano de las zonas metropolitanas, en cada época de lluvias la capital se vuelve un caos. Sí, son desgracias naturales, pero en el fondo son políticas y sociales, producto de gobernantes que no han hecho nada por resolver el problema, sólo administrarlo. 

Y ojo, el gobernador no es alguien nuevo en el poder, antes fue alcalde de Corregidora y senador, así que no puede eludir su responsabilidad al ser parte del sistema que le heredó una infraestructura hidráulica obsoleta. 

Tampoco lo del Estadio fue azar, es resultado de la irresponsabilidad de dos funcionarios que prefirieron irse de pesca que hacer su trabajo. Eso es lo malo de contratar a tus cuates que profesionales. Y la trabe no se cayó porque así lo quisiera la Divina Providencia, ya notas periodísticas han mostrado dudas sobre el actuar de esa constructora que el gobierno kurista eligió. 

No es el azar, es la falta de talento político lo que impide que el gobierno de Kuri termine por despegar. Sólo esperemos que en 5 años no llore en su informe final y pida perdón por no haber hecho nada, como lo hizo Jolopo. 
Periodista y sociólogo. @viloja

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