Juzgar a expresidentes y a presidentes

Ángel Balderas

En el régimen del partido casi único del PRI, con 70 años de dominio del Estado mexicano, era imposible siquiera pensar que algún expresidente podría ser juzgado y mucho menos un presidente en funciones, vamos ni siquiera a un exgobernador.

Pero desde la alternancia del año 2000, las cosas han cambiado y han cambiado mucho más a partir de la llegada de Morena a la presidencia de la República.

Ya comentamos, la semana pasada, que instrumentos clave de la democracia participativa, como la iniciativa popular, la consulta popular y el referéndum, forman parte normal de la vida política de muchos países, desde hace décadas.

El próximo 1 de agosto estamos convocados a una consulta popular oficial y formal, algo inédito en México y más por un tema que fue tabú durante décadas, juzgar el actuar de expresidentes mientras estuvieron en su mandato. Pero no inédito para países más avanzados en ese sentido. Aquí algunos ejemplos.

Apenas en marzo de este año, el expresidente de Francia, Nicolás Sarkozy, fue condenado a tres años de prisión acusado de corrupción y tráfico de influencias.

En Perú, ocho expresidentes han sido acusados de corrupción y varios de ellos han sido o están siendo investigados. El expresidente Alan García prefirió suicidarse en vez de ir a la cárcel cuando la policía llegó a arrestarlo, en abril de 2019, para investigarlo por un esquema de sobornos de Odebrecht, la misma compañía brasileña que sobornó a funcionarios de Pemex, durante los gobiernos del PRI y del PAN.

Sin ir más lejos, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump está siendo investigado por un gran jurado de la cámara de diputados. Trump fue incluso investigado mientras era presidente.

También hay presidentes en activo que han sido o están siendo investigados, como el ya señalado Trump o Richard Nixon que tuvo que dejar la presidencia de los Estados Unidos a causa de la investigación del caso Watergate, en 1974. O como el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, investigado por corrupción en 2017. O como la investigación, este año, de Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, por unas vacaciones de lujo en el caribe. O como la actual investigación a la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, por usar fondos públicos para dar desayunos a su familia.

Así que México, poco a poco, está entrando en una normalidad democrática diferente. Aprovechemos los instrumentos que nos brinda la democracia participativa.   

Presidente del Consejo Estatal de Morena

Comentarios