Intolerancia del gobierno hacia organismos autónomos

Jesús Rodríguez Hernández

El presidente de la República continúa con la intención de reformar las leyes para eliminar y modificar a algunas de las instituciones de transparencia y regulación gubernamental. Argumenta que sostener a estos organismos es costoso y que sus resultados son escasos, por lo que su propuesta es que al ser eliminados, las secretarías del Gobierno asuman sus tareas. No manifiesta con claridad cuáles de estas instituciones estarían afectadas, aunque ha puesto la mira en el Instituto Nacional de Transparencia (INAI), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y, últimamente se ha referido reiteradamente al Instituto Nacional Electoral, (INE).

Se ha señalado que la eliminación de estas instituciones favorece a la concentración del poder en la Administración Federal. Genera incertidumbre al debilitar o eliminar a los organismos autónomos, que han sido pilares de la democracia reciente. En los últimos días uno de los organismos autónomos que ha recibido más embates es el INE. El ejecutivo federal utiliza el Presupuesto de Egresos de la Federación para debilitar la institución. 

El Presidente impulsa una consulta popular a la que le llama “revocación de mandato” pero en realidad es una encuesta de popularidad que el INE está obligado constitucionalmente a realizar. Pero la legislatura le recortó su presupuesto para el ejercicio fiscal del 2022, lo que hace prácticamente imposible llevar a cabo la consulta. El secretario de Gobernación, dijo que el INE sí puede hacer la consulta si usa el fondo de pensiones que tiene guardado.

Lo delicado es que si el INE se ve imposibilitado para llevar a cabo el ejercicio llamado “revocación de mandato” algunos le pueden dar la razón al discurso presidencial y disminuirá la confianza del instituto. Si el Ejecutivo logra que el órgano electoral sea percibido como sesgado e ineficaz tendrá más elementos para quitarle autonomía y subordinarlo al propio poder Ejecutivo. 

La agresión contra el INE pone en peligro a nuestra democracia. Los contrapesos se inventaron para frenar a mandatarios corruptos.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que surgen bajo una idea de equilibrio constitucional basada en los controles de poder, que, sin perder su esencia, debe considerarse como una distribución de funciones o competencias, haciendo más eficaz el desarrollo de las actividades encomendadas al Estado. La creación de este tipo de órganos no altera o destruye la teoría tradicional de la división de poderes, pues la circunstancia de que los referidos órganos guarden autonomía e independencia de los poderes primarios, no significa que no formen parte del Estado mexicano, pues su misión principal radica en atender necesidades torales tanto del Estado como de la sociedad en general, conformándose como nuevos organismos que se encuentran a la par de los órganos tradicionales.

También, la Corte determinó que la creación de organismos autónomos “no altera o destruye la teoría tradicional de la división de poderes”. Al contrario, al auxiliar a los órganos tradicionales, los nuevos organismos hacen “más eficaz el desarrollo de las actividades encomendadas al Estado”.

Los organismos autónomos constituyen una respuesta al ciudadano acerca del compromiso de los gobernantes, para atender y administrar de manera efectiva los asuntos públicos. El ciudadano se encuentra en el centro de la gestión; la administración debe estar al servicio de los ciudadanos; son un cambio en la organización para lograr resultados; y un cambio en las formas de relación entre ciudadanos y gobierno, para que las comunicaciones se hagan en línea, de forma horizontal y transparente.  

Expresidente municipal de Querétaro y exlegislador. @Chucho_RH

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