Importancia de la lectura

Genaro Montes Díaz

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. Jorge Luis Borges.

T ener un libro en la mano y decidir leerlo, es sinónimo de tener la posibilidad de entrar a explorar un nuevo mundo, es atrevernos a echar a volar nuestra imaginación, es abrir nuestra mente a nuevos conocimientos y representa un alimento que no tiene desperdicio para nuestro intelecto.

No obstante la importancia que reviste la lectura, las estadísticas señalan que nuestros hábitos de lectura como mexicanos, distan mucho de ser motivo para sentirnos orgullosos.

Según la Encuesta Latinoamericana de hábitos y prácticas culturales, publicada en agosto de 2014 por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación la Ciencia y la Cultura; en México, el 41% de la población nunca o casi nunca ha leído un libro por motivos profesionales y/o educativos. Asimismo, establece que el 35% de la población cae en el supuesto de que nunca o casi nunca lee por ocio o por interés personal. De igual manera, la media de libros leídos anualmente por persona es de 6.

Por otro lado, la Agencia NOP World en su investigación respecto a los índices de cultura, señala que en México le dedicamos 5.5 horas a la semana a la lectura; y un estudio realizado por Casa del Libro México, indica que en nuestro país el acceso a la lectura resulta complicado, tomando en cuenta que el 40% de la población jamás ha entrado a una librería en su vida.

Cifras van y vienen, pero lo cierto es que mientras no generemos, promovamos y exaltemos el hábito de la lectura entre niños, jóvenes y adultos, difícilmente entenderemos la importancia de lo que representa para el sano desarrollo del ser humano y, con esto, de la comunidad en la que estamos inmersos.

Retomando la cita de Borges, sin duda los libros son un invento maravilloso pues a través de sus páginas nos llevan por diversos parajes, brindándonos diversión y esparcimiento.

Un libro puede ser una máquina del tiempo y del espacio que nos llevará a entender nuestros orígenes, comprender nuestro presente y delinear nuestro futuro. A través de los libros, podremos aprender de todo y cuanta materia nos rodea, lo que hay más allá de nuestras latitudes, lo que nos ofrece la naturaleza y lo que el hombre ha sido capaz de crear o descubrir.

Leer también es fantástico, pues nos lleva a vivir un sinfín de aventuras de la mano de cada personaje; que están esperándonos para que, en cuanto decidamos abrir la primera página, puedan involucrarnos a compartir sus anhelos, alegrías, tristezas, miedos y fantasías.

Leer nos permite conocernos mejor y adentrarnos en las diferentes disciplinas científicas, filosóficas, sociales o culturales, que han surgido durante la historia de la humanidad, que están ahí, abiertas a nosotros y esperando a que decidamos perfeccionarlas.

Los libros son nuestros grandes cómplices de vida, pues en el momento que los concibamos como tal, van a marcar nuestra existencia, motivándonos a soñar con ser, crear, transformar, descubrir y vivir a través de ellos, ayudándonos a definir lo que queremos ser.

Concluyo esta reflexión, resaltando que es tan increíble el poder de envolvimiento de los libros, al grado que un lector a quien admiro, al descubrir la lectura, me la definió como la mejor experiencia que le había pasado a sus cinco años.

Abogado y catedrático de la Universidad Anáhuac. @gmontes

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