Gallos, a mejorar, no hay de otra

Enrique Guerrero

Mal inicio de año y de torneo. Gallos, aunque luchó y se entregó para tratar de regresar a casa con un buen resultado, no lo logró, iniciando este 2021 y el torneo Guard1anes con el pie izquierdo.

Toluca, al que los emplumados tuvo abajo en el marcador, reaccionó, y en un dos por tres  dio la vuelta al marcador aprovechando su localía para quedarse con los tres puntos y situarse entre los líderes de este incipiente torneo.

Gallos, con muchas caras nuevas, bajo la batuta del Pity Altamirano, no ha ganado, pues en tres juegos (dos del torneo pasado), tiene dos derrotas y un empate. Ciertamente sorprendió por su propuesta ofensiva ante los Diablos. Les jugaron de tú a tú en los primeros 25 minutos, le anularon un gol legítimo a Sepúlveda al minuto 12, pero al 24’, mediante tiro penal del propio Ángel, se pusieron en ventaja, la cual, en lugar de ser bien manejada, se desperdició.

Los emplumados, como que se relajaron, no tuvieron la misma intensidad al frente y le dejaron la mesa servida a un Toluca que no perdonó, y en un minuto empató y dio la voltereta, y ya en la segunda parte dio la puntilla 3-1.

Después de mostrar una buena cara en esos minutos, Gallos se cayó, su fichaje ‘bomba’, Antonio Valencia, comenzó a perder gas, a perder balones, incluso ya no le pudo ayudar a sus compañeros en el medio campo, y en el segundo gol de los mexiquenses, perdió la marca de Alexis Canelo.

Desde luego, la derrota no fue culpa del ecuatoriano, sino de todos, porque el funcionamiento general vino a menos.

Jefferson Montero, otro de los refuerzos, fue relevado por lesión; el brasileño Chico Da Costa, estuvo aislado y los centrales uruguayos Magallanes y Rea, al principio bien, después fueron presa de muchos errores y la media se fue borrando, dándole todo el mando a los rivales.

Esta baja en el volumen de juego no debió gustarle al joven técnico mexicano que, de antemano sabe que si no vienen rápido los buenos dividendos en los torneos cortos, su cabeza pende de un hilo.

Así que él y sus pupilos no tienen de otra que trabajar y trabajar durísimo para que el equipo responda y salga cuanto antes de zona de riesgo, corregir fallas, sobre todo en la retaguardia  será primordial.

Este domingo se presentarán en casa para recibir al Atlas, que llega  herido tras la derrota en casa ante el Monterrey, así que a Gallos no le espera una noche muy tranquila, pero repito, no tiene de otra más que ganar, esperemos. Hasta la Próxima. 

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