Futuro del Derecho del Trabajo (V)

Filiberto López Díaz

Por desgracia en otros países no tan lejanos al nuestro, la informática en la Justicia Laboral se ha venido desempeñando con singulares resultados y buenas legislaciones. ¿Es una desgracia? Sí; me explico: pues cuando te desenvuelves en el ámbito internacional y en esta pasión que es el Derecho del Trabajo, observas lo atrasado que se encuentra México y por supuesto con mayor énfasis, Querétaro en el tema que nos ocupa. Bien nos convendría planear una Ciudad Jurídica, la cual albergue todos los juzgados, civiles, laborales y administrativos locales, con lo cual se facilitaría a los litigantes, su presencia en la misma y la interrelación integral del Poder Judicial.

Con las modificaciones recientes a la Ley Federal del Trabajo, la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje y con el peso específico que se le da a la etapa conciliatoria, misma que no forma parte del procedimiento jurisdiccional, se evitarán cargas procesales en la impartición de la Justicia Laboral; empero todo lo anterior debe de venir acompañado por una modernidad en los sistemas de justicia, de los jueces, con tecnología moderna, que permita, por ejemplo a las partes en conflicto: Recibir ciertas notificaciones por medios electrónicos (el Tribunal de lo Contencioso Administrativo ya lo ha implementado), presentar por estos medios, las demandas, contestaciones a las mismas y otras actuaciones similares.

Esperamos que las recientes modificaciones a la Ley Federal del Trabajo vengan acompañadas por una verdadera Justicia Laboral pronta y expedita con Jueces profesionales, modernos y se les provea de los instrumentos acordes con nuestra época y así, la solución de los litigios, estaría acorde con la Revolución de la Informática y, olvidarnos de vicios añejos que nos impiden progresar y convocan a ciertos sectores a empantanarse en antiquísimas prácticas medievales y mediocres, con resultados negativos. La tarea de la modernidad en la impartición de la Justicia Laboral, es tarea de los diversos actores sociales (sindicatos, trabajadores y patrones); empero, mientras los gobiernos sigan escatimando gastos en el tema, seguiremos en materia de Justicia Laboral, lejos de satisfacer las necesidades actuales. (Continuará).

 

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