25/06/2020
09:02
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Creo que es lo más complicado y sin ninguna duda puedo afirmar que no lo he logrado. Pero es el momento correcto para que todos al menos lo intentemos, sin duda, es el estado ideal que todo empresario debe de alcanzar.  

Para conseguirlo no es necesario fumar un churro, o irte a vivir a la playa en chanclas y hacer yoga todo el día. Simplemente es estar consciente de lo que vale la pena que quite tu paz y ocupe tu energía. 

¿Qué es ser un empresario zen, según yo? Un empresario o empresaria, que logró tener estómago fuerte para aguantar las presiones.  Piel gruesa para lograr que se te resbalen las situaciones complicadas. Tener un filtro mental que te ayude a saber, que sí y que no, es importante para que ocupe tu cabeza. Pies de plomo para que estés siempre aterrizado en la realidad, y pasión por lo que haces. 

¿Cómo se logra ser un empresario zen?  Claramente no tengo la fórmula mágica. Pero creo que estas cosas pueden ayudar mucho:

1. Tener cuentas claras y sanas. Uno de los principales factores que te pueden estresar es el dinero. Y principalmente cuando falta. Quizá uno de los errores más comunes es una mala administración, o no saber realmente la situación real de las cuentas. Detalles mínimos en esta parte pueden hacer una gran diferencia. Trata de ser lo más organizado y transparente posible, esto ayudará a que si no están saliendo las cosas como  lo esperas puedas ocuparte en lugar de preocuparte. 

2. Tu vida no es tu negocio.  Los empresarios que viven, respiran y están 24/7 trabajando no son empresarios zen. Sí debes de darlo todo, entregarte en cuerpo y alma, pero esto no significa sacrificar tu vida. Si crees que pasando 20 horas del día trabajando vas a lograr mejores resultados, estás [email protected] Todos necesitamos un respiro, tener otras actividades, tener distracciones. No sé si a ustedes les pase pero las mejores ideas, la mayoría de las veces se me ocurren en los momentos menos esperados… por ejemplo, mientras duermo. Así es  que busca actividades que te ayuden a relajarte y desconectarte.

3.- Identifica la situación. Saber que sí y que no vale la pena que robe tu paz, es a lo mejor lo más complicado por hacer. ¿Cuántas veces no has sentido muchísimo estrés por algo insignificante? Por ejemplo, un comentario de un cliente que te cayó directito al hígado, y estuviste todo el día pensando en él. Además de tenerte [email protected] un buen rato, a lo mejor tomaste alguna decisión, por tener la cabeza en otra cosa. Ya que pasa un poco el coraje, te das cuenta que fue un tema sin importancia que no debía trascender y das vuelta a la hoja. La clave está en que podamos desde un principio tener un filtro para evaluar automáticamente qué cosas valen la pena o no. Hay situaciones que definitivamente sí deben de estar en nuestra lista de preocupaciones, pero en esos momentos es cuando una buena estrategia te puede ayudar. 

4. Controla tu imaginación. Los seres humanos por naturaleza tenemos una capacidad increíble para imaginar cosas que ni han sucedido y que posiblemente no sucederán. Pero entre que pasan y no pasan  ya estuviste [email protected] o intraquilo. Identifica estas situaciones y ponle freno en el primer momento.  Recuerda que esta imaginación se alimenta de nuestros miedos, inseguridades y lo más feo, de nosotros. Así es de que mejor no hagas caso.

Ser un empresaria o empresario zen puede sonar a chiste o burla, pero todos deberían de al menos intentar llegar a este estado.

Ser empresario en estos momentos es muy complicado, pero como dicen; al mal tiempo buena cara. Esto hará todo más sencillo. 

 

Fundadora de Startpoint 
Twitter: @ferrobledo.

Fundadora de Startpoint, el primer coworking de Querétaro.

Fundadora de Startup, revista dedicada a emprendedores.

Me encantan las redes sociales y los efectos que tienen en nuestra sociedad. 

Twitter: @ferrobledo

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