20 / junio / 2021 | 13:11 hrs.

El toreo con todas sus letras

Olmo Martínez

Quiero iniciar esta colaboración agradeciendo a todos por sus retuits en la edición digital y porque día a día hacen suyo este espacio. 
Considero importante  que la literatura es el arte que utiliza como instrumento la palabra que a la vez sirve para enamorar o desencantar al ser humano, y en la fiesta de los toros se narran y se declaman varios poemas dedicados a este gran festejo.

Grandísimos poetas nos han deleitado con sus letras que simplemente enaltecen el arte de torear. Tales como Federico García Lorca, quien veía a la fiesta brava como  la riqueza poética y vital de España, increíblemente desaprovechada por  escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Los toros son la fiesta más culta que hay en el mundo.

Lorca vivió defendiendo su gran afición a este arte y de la cual tenía varios amigos toreros, pero en especial una obra poética hacia su gran amigo Ignacio Sánchez Mejías, quien murió en el ruedo, e hizo estremecer a todos los que nos gusta el toreo y la literatura, pues se percibe el profundo pesar por la muerte de un gran amigo que murió haciendo lo que le gusta: torear, aquí un fragmento de este poema:

Sangre Derramada
¡Que no quiero verla!
Dile a la luna que venga,
que no quiero ver la sangre
de Ignacio sobre la arena.
¡Que no quiero verla!
La luna de par en par.
Caballo de nubes quietas,
y la plaza gris del sueño
con sauces en las barreras.

No podemos dejar de   mencionar a otros como el maestro  Octavio Paz y su amistad con “El Faraón de Texcoco”, Silverio Pérez, a quien se dirigía a él como “torero, torerazo”. O a Pablo Picasso, quien además de pintar también escribía de toros para sanar sus crisis, entre las obras tenemos que reseñar obligadamente a  piezas como  ‘Lengua de fuego abanica...’, ‘La corrida’ y ‘Recogiendo limosnas’.

¡Caray! en verdad que esta columna puede extenderse varios caracteres recordando los poemas que se han escrito a un torero y a los toros.

El arte se vive y se expresa de muchas maneras, y toreando —a mi parecer— es la más bella de todas. Tendremos que esperar una semana más para seguir compartiendo letras del arte de los toros de lidia.

 

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