El sueño de un adulto mayor hecho franquicia

Mario Antonio Morales

Casi siete décadas debió esperar Bernardo, para que su sabiduría en la cocina de embutidos tuviera cauce en un negocio largamente anhelado y, además, bajo el título de su apellido, Brocher, la nueva marca.

Este argentino, avecindado en Jalisco, encontró en la visión empresarial de un mazatleco, la viabilidad de su sueño que hoy apertura su primera charcutería-restaurante en la “Perla del Pacífico”, Mazatlán, y le seguirá su segunda franquicia en la “Perla del Bajío”, Querétaro.

Cuenta Martín Santaella, CEO de Franquicias Maso en Expansión, holding de diversos conceptos en el nicho de alimentos y bebidas, entre ellos Wings Army, que, desde su encuentro con Bernardo, supo que vendría con él, un episodio inmejorable en el desarrollo de una nueva franquicia.

Y es que este adulto en plenitud resume en una frase, el alcance de su propuesta, no solo de carnes, pues ha logrado desarrollar también embutidos veganos y hasta con pescado, como ingrediente central: “recuperamos la memoria a nuestro sentido del gusto”, que hoy, sin duda, lo hemos extraviado con las prisas al comer, el estrés de la jornada productiva, y la oferta de un comer basto, pero pocas veces de calidad.

La nueva franquicia de la familia Santaella, rinde homenaje al caballero que, en una edad productiva envidiable, a prueba de todo reto, revela su secreto: “ser feliz en cada una de las acciones diarias”. Bernardo Brocher, cuenta que, en el día previo a la inauguración de la primera unidad, la madrugada le alcanzó en dar los toques finales a sus fiambres.

Quedó claro que al emprendimiento no lo vence el paso de la vida, ni es condición arrancarlo a cierta edad. 

El nuevo modelo de franquicia se nutre también de otro adulto extraordinario, Salvador, él, originario de los Altos de Jalisco; su arte en el añejamiento de quesos, le ha dado el reconocimiento entre la academia francesa, que ha visitado su propio rancho.

Así, la nueva atmósfera de esta franquicia y sus productos embutidos y quesos, en la histórica Plazuela Machado, del centro de Mazatlán, y con ello, diversos platillos en la mesa mostrarán que “somos lo que comemos”, coincidieron estos personajes de excepción. 

Pero también lo que bebemos, pues para cerrar esta pinza culinaria, Franquicias Maso en Expansión decidió por un portafolio de vinos argentinos, con venta exclusiva para su nueva firma, Brocher. 

Santaella Osuna, reveló que esta propuesta gastronómica alcanzará al Bajío, pues confía que la modernidad de Querétaro, su capital y municipios conurbados, y la historia que le soporta, es nicho inmejorable para la expansión de la marca.

De hecho, a partir del 20 de noviembre próximo, en el segundo nuevo concepto que habrá de lanzar Franquicias Maso en Expansión, bautizado como PityPolsky, un pub europeo, del que tendrá la primicia Querétaro, ya se podrán degustar los quesos y carnes, que más tarde llegarán a su capital con el modelo completo de Brocher charcutería. 

Así pues, la mesa está puesta, gracias a un empresario, Martín Santaella, que en cualquier momento salta con una genialidad y a dos adultos mayores, Bernardo y Salvador, con una plenitud de vida, que muchos emprendedores deben tomar en cuenta para no cejar en el intento. 

Arranca noviembre con el pie derecho para las franquicias, que también en marcas como Mom & Son’s, y Todo Para sus Píes, ambas de Guadalajara, Simplemente Deli de Colima y las que ya le conté, auguran un cierre de año, con una dosis de mejoría, frente a la contingencia sanitaria para muchas marcas implacable.
 

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