El reality show de AMLO

13/10/2020
05:58
-A +A

En este espacio, la semana anterior mencionamos que la forma de hacer política del presidente Donald Trump tiene la vertiginosidad de un reality show, como los que acostumbraba a protagonizar la década pasada con su programa El aprendiz. La duda es que si eso le alcanzaría para repetir y ganar la elección.

Un lector, amigo mío, me cuestionó si acaso la forma de comunicar de López Obrador no sigue la misma dinámica, pero con las conferencias de prensa: una matutina a las 7 AM, una vespertina, que es sobre el avance del Covid19, y a la cual se le sumaron temporalmente más conferencias sobre otros tópicos.

Aunque de manera distinta a la de su homólogo, el presidente de México también juega con la dinámica de la telerrealidad y todas las mañanas impone la agenda mediática sin dar tregua a que los opositores organicen una respuesta.

Es tan avasallador su reality show matinal, que le dicta a sus opositores las acciones a realizar, como el reto que hizo al FRENAAA de que, si juntaban cien mil personas, López Obrador se iba de la presidencia. Es decir, AMLO organizaba una marcha contra sí mismo para medir el pulso opositor. Y es tal la candidez de sus enemigos políticos que lo intentaron y solo hicieron otro reality show y cuyo punto final fue las casas de campaña voladoras en el Zócalo.

Esta misma semana apareció un texto en la sección editorial del Washington Post en español firmado por Luis Antonio Espino donde coincidentemente postula que si Peña Nieto convirtió su gestión en una telenovela, AMLO la ha convertido en un reality show.

Cito a Luis Antonio Espino: “El presidente responde, se defiende, se enoja, se burla, se ríe, insulta, regaña, acusa, absuelve, da instrucciones, brinda consejos de nutrición y toma decisiones frente a las cámaras y micrófonos durante al menos dos horas diarias”. Es decir, AMLO da la impresión de que gobierna en vivo, es un reality show desde el poder.

Si Salinas usó la política del spot televisivo para convencernos que Solidaridad era lo mejor para México; AMLO opta por la constante repetición del mensaje en su conferencia, no necesita producción, es él solo frente las cámaras y sus interlocutores son su base política y detractores en el otro lado del dispositivo móvil, televisión o radio aprobando o refunfuñando a cada mensaje.

Y al ser una intervención sin guion, como marcan los cánones del reality show, AMLO comete frecuentemente exabruptos en su show, como cuando calificó como “pasquín inmundo” al diario Reforma, lo cual fue una lamentable y condenable expresión.

 

Periodista y sociólogo. Docente de la UAQ.

Director del semanario universitario Tribuna de Querétaro.

Twitter: @viloja

Comentarios