El autoempleo en la franquicia

Mario Antonio Morales

Hasta antes de la pandemia, la franquicia y sus más de mil marcas y con ello, 90 mil puntos de venta por toda la República luego de atender en casi 90 giros comerciales y de servicios al consumidor, brindaba la más noble de sus estadísticas, la generación de empleos a los mexicanos, cercana al millón de fuentes de trabajo.

Sin duda, en medio de la pandemia, este número se trastocó con el cierre definitivo y temporal de sucursales, en plazas comerciales, en locales a pie de calle. No obstante, modelos bajo el formato home office y aquellos que promueven en su operación y administración el propio autoempleo, parecieran aliviar esa gran virtud de la franquicia.

Cuando la ausencia de estímulos del gobierno a este sector, está demostrado será la política pública, bajo el argumento de que se trata de negocios que solo benefician a unos cuantos, nada más equivocado, pues la franquicia en vez de concentrar riqueza, la distribuye entre inversionistas que se deciden por la seguridad que ofrece crecer bajo una marca probada; con cadenas virtuosas de proveedores nacionales; con consultorías que asesoran a emprendedores y establecimientos que quieren adoptar un modelo de franquicia; y claro, con la generación de empleos directos e indirectos.

El 2021, es pues la oportunidad, en medio de la incertidumbre, de concentrarnos en aquellas iniciativas de empresa propia, que generen autoempleos al inversionista y sus familias, al emprendedor y sus equipos de trabajo, que en este cierre de año-covid obligados, debieron variar su ruta productiva.

En el programa “La Franquicia que Buscas”, que todos los jueves transmitimos en la señal digital de SM radio, tuvimos la oportunidad de recorrer en forma virtual el centro de operaciones de una franquicia 100% nacional que ha logrado en 17 años, sumar a su red 11 mil emprendedores en busca de ese negocio propio que a través de la purificación, potabilización y distribución de agua, ofrece la marca poblana “Agua Inmaculada”, fundada por un hombre, Eymard Arguello, que con solo 200 pesos comenzó su proyecto.

Desde Tijuana hasta Mérida, 11 mil unidades instaladas, cobertura extraordinaria que crece en el Bajío, y que trasciende fronteras en países como Panamá, Bolivia, Perú, Colombia y Brasil.

El maestro, ingeniero químico industrial, Óscar Regalado, invitado a nuestro programa como un mexicano de excepción, comentó que los emprendedores deben voltear a proyectos y empresas de servicio ambiental, como la purificación del agua, que después del aire es el elemento más importante para la subsistencia de nuestras sociedades.

Alfonso Cruz, gerente de ventas de la firma “Agua Inmaculada”, explicó que su franquicia ofrece a los emprendedores sin distingos de edades y género, varios modelos de negocios propios diferentes. “Que van desde plantas purificadoras tradicionales hasta maquinas vending. Son modelos de alto impacto social, vital y de salud; se recupera pronto la inversión y los montos varían desde los 80 mil a los 180 mil pesos. El acompañamiento al emprendedor es todo el tiempo, con cursos, asesoría y manuales”.

“No sólo impactamos la vida de las personas con un recurso vital a bajo costo, mejorando su salud y con riqueza compartida, también generamos nuevos empresarios y fomentamos empleos”, abundó el creador de “Agua Inmaculada”.

La marca asegura que genera al menos cuatro empleos por cada apertura y ofrecer una oportunidad de negocios llave en mano, con varias capacidades de producción. En lo increíble, con todo y pandemia, abre cien nuevas sucursales al mes y genera 120 empleos directos y 36,000 indirectos.

Un negocio noble que en el 2015 recibió el Premio Nacional del Emprendedor, y que bajo la guía de Eymard Arguello, reconocido en su idea de negocio por la propia Universidad de Harvard.

“Hay que darle tiempo al concepto sobre todo si llegas con algo nuevo o disruptivo”. 

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