Efectos de una “guerra” equivocada

Juan José Arreola

En Querétaro, a pesar de que el suministro de gasolina se ha incrementado en los últimos 15 días, el costo de la misma se ha incrementado casi un peso por litro de Premium y de 1.20 en la Magna

El rumor se esparció rápidamente entre los habitantes de Canatlán y de otras localidades en el estado de Durango de que ya había llegado la escasez de gasolina a esta región, así que los conductores salieron en masa a comprar combustible para sus vehículos.

Y a pesar de que se repitió en varias ocasiones que la falta de gasolina no era cierta, terminó por serlo pues se acabó debido a la sobredemanda del producto.

En Querétaro, a pesar de que el suministro de gasolina se ha incrementado en los últimos 15 días, el costo de la misma se ha incrementado casi un peso por litro de Premium y de 1.20 en la Magna. Cada vez son menos las estaciones de servicio que se encuentran cerradas pero cada vez más se observa como el litro —de cualquiera de las dos— supera los 20 pesos.

En Jalisco, específicamente en sus Pueblos Mágicos de Tequila y Mazamitla, las ventas han caído alrededor de 70 por ciento por la ausencia de visitantes, dado que corren el riesgo de quedarse varados por falta de gasolina.

En esta entidad del país, hasta el domingo pasado, funcionaban alrededor de 20 por ciento de las estaciones de servicio pues no está llegando gasolina en cantidad suficiente.

En Pachuca, la capital del estado de Hidalgo, al cierre de la semana pasada se reportó que fueron tiradas 10 toneladas de frutas y verduras porque se echaron a perder debido a que no pudieron distribuirse por falta de combustible y, por ende, no había vehículos para transportarlas.

Ni los veo…

Estoy convencido de que el gobierno de la república no quiere ver ni oír de estas consecuencias que ha causado su decisión de cerrar los ductos de distribución de Pemex para combatir el grave delito del robo de combustible.

Andrés Manuel López Obrador se empecinó en hacer de esta acción el eje central de su guerra contra los delincuentes, lo que en lugar de dejarle resultados inmediatos y positivos, ha causado estragos en la economía nacional afectando la actividad productiva y dañando la vida cotidiana de millones de mexicanos.

Tampoco sabemos que se haya logrado detener a integrantes de las bandas delincuenciales dedicadas a este delito o de que haya disminuido el número de intentos de robo o por extraer ilegalmente las gasolinas, como consecuencia del cierre del suministro por vía de los ductos.

Dicho en otros términos, no hay evidencia real de que la estrategia lopezobradorista haya funcionado y sí, por el contrario, que avanza irrefrenablemente al fracaso… a menos que haga algo extraordinario para remediar su equívoca acción.

Colateralmente, esta política ha afectado directamente a una parte muy importante de la sociedad, que es la clase media, aquella que —por cierto— votó masivamente por López Obrador, molestos porque los gobiernos del PRI y del PAN, nada habían hecho para frenar el incremento de la gasolina y de los impuestos.

Corregir el camino

Los efectos negativos colaterales están resultando más costosos —social, económica y políticamente— que el objetivo que se trazó el gobierno federal, de erradicar el robo de combustible.

Por eso es que debería de replantearse su estrategia y enmendar el camino.

Se debe modificar la ley para hacer del robo de combustible un delito grave y con más cantidad de años de cárcel; tomar el control del centro de mando y monitoreo de los ductos de Pemex y reforzar la vigilancia de la red de distribución (como sí lo está haciendo).

Paralelamente, detener a la gente que roba el combustible (independientemente de los motivos por lo que lo haga) y denunciar penalmente a los propietarios de las estaciones de gasolina en las que se ha detectado combustible robado o finanzas irregulares.

El riesgo es que si no se cambia, la escasez de combustible, los daños económicos y el descontento social se incrementarán y podrían llevar al país a una crisis que nadie quiere pero que algunos, desde el gobierno, están provocando.

 

Periodista. @juanjosearreola

 

 

Comentarios