Después de la 4T

Jesús Reyes Heroles G.G.

Cuando concluya el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, México tendrá muchos pendientes. Pueden distinguirse dos clases de tareas para entonces. Primera, las de rectificación de algunas políticas implementadas por AMLO, varias de reconstrucción institucional. Segunda, la de atención de diversas problemáticas cruciales de México que, hasta donde puede anticiparse, no serán abordadas por la administración actual.

En la vorágine informativa que se vive en México, se presta atención al primer aspecto, esto es, señalar discrepancias con las políticas implantadas por AMLO. Los mejores ejemplos son la cancelación del NAIM, la eliminación de las estancias infantiles, la cancelación del Seguro Popular, el abandono de Prospera, la integración de la Guardia Nacional sin atención a los policías locales, las fricciones derivadas del Twitter del Presidente Trump, entre muchas otras.

Lo que sigue se concentra en la segunda categoría, esto es, aquella problemática esencial de México que no está y, aparentemente, no será atendida por la administración actual.

1. El avance del calentamiento global, que implica dos vertientes. La primera, contribuir a reducir las emisiones de CO2 y de metano. Segunda, prever las acciones que habría que ejecutar para enfrentar los efectos de dicho calentamiento global: sequías, inundaciones, deforestación, extinción de especies, escasez y excesos de agua, entre otras.

2. La insuficiencia de reservas para un sistema con pensiones decorosas. Desde su inicio en 1995, las de por sí bajas contribuciones obrero-patronales a la seguridad social no han aumentado, por lo que el sistema de pensiones está prácticamente quebrado.

3. La actualización de la estrategia de educación de México. Sólo se ha puesto énfasis en la relación patrón-trabajador, más que en definir los objetivos para educación media superior y superior, así como los espacios para la participación de los particulares en esas actividades.

4. Construir un sistema de salud que alcance cobertura universal real y provea a todos servicios de mejor calidad que ahora.

5. Redefinir el federalismo mexicano: precisar las atribuciones de los tres ámbitos de gobierno, y establecer esquemas de coordinación efectivos entre éstos al ejecutar políticas públicas.

6. Concretar una reforma tributaria integral, que abarque ingresos de los tres ámbitos de gobierno y de la seguridad social.

7. Mejorar la procuración e impartición de justicia, para que la calidad de estas actividades se equipare con la de países de desarrollo similar al de México.

8. Afianzar y profundizar una convivencia exenta de corrupción, a partir de los logros de la administración de AMLO en este aspecto. El país requerirá esquemas despersonalizados e instituciones arraigadas para que las políticas anticorrupción alcancen plena efectividad y permanencia.

9. Enfrentar con estrategias efectivas el cambio demográfico de México. Para 2024 habrá 88.6 millones de mexicanos en edad de trabajar, y los adultos mayores sumarán 11.4 millones. La demanda por conseguir un empleo será muy intensa. Además, el número de habitantes no nacidos en México habrá aumentado sustancialmente, como resultado de la actual crisis migratoria. La población rechaza dicha inmigración, lo que aumentará las tensiones sociales. Se requerirán intervenciones gubernamentales sin precedente en México.

10. Un pendiente que no estaba resuelto antes de AMLO es la relación entre gobierno y la ciudadanía con las Fuerzas Armadas. La creación de la Guardia Nacional abrió un compás de espera para dicha solución, asunto que para 2024 se planteará con mayor gravedad y urgencia.

 

Es urgente comenzar a reflexionar sobre los retos de México después de AMLO.

 

Presidente de GEA Grupo de Economistas y Asociados / StructurA

 

 

 

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