Debate público… nada más, pero nada menos | Querétaro

Debate público… nada más, pero nada menos

Marcela Ávila-Eggleton

Los foros sobre la reforma electoral mostraron poca —o nula— disposición al debate

En días pasados, la Comisión de Venecia emitió su opinión sobre el proyecto de reforma electoral propuesto por el Ejecutivo Federal en respuesta a una demanda del INE. La Comisión Europea para la Democracia a través del Derecho —Comisión de Venecia—  es el órgano consultivo del Consejo de Europa en materia constitucional; brinda asesoría legal a sus Estados miembros y asesora a los que buscan adecuar sus estructuras legales e institucionales a los estándares europeos y la experiencia internacional en temas de democracia, derechos humanos y Estado de Derecho. Está integrada por 61 Estados miembros (46 integrantes del Consejo de Europa) y otros 15 países entre los que está  México.

El documento subraya que cualquier sistema electoral puede ser mejorado para favorecer la transparencia, eficiencia y rendición de cuentas, sin embargo, cambiar un sistema que funciona bien y goza de la confianza de los actores electorales tras años de evolución democrática conlleva el riesgo de socavar dicha confianza. Así, la Comisión emite cuatro recomendaciones: 1. Las enmiendas propuestas a la Constitución no brindan suficientes garantías de independencia e imparcialidad del INEC y del Tribunal Electoral. 2. El procedimiento para la elección directa de las consejerías del INEC y magistraturas del Tribunal Electoral debe ser reconsiderado por no estar en consonancia con los estándares internacionales y mejores prácticas en materia electoral que prescriben que debe haber una representación equilibrada de las diferentes fuerzas políticas en los órganos de gestión electoral. Los miembros de tales órganos deben ser imparciales y profesionalmente competentes por lo que no se les debería permitir hacer campaña. 3. La creación de un INEC altamente centralizado puede comprometer la imparcialidad y funcionamiento independiente de la administración electoral; aunado a ello, cambiar el sistema electoral a uno proporcional con 32 circunscripciones considerando las facultades propuestas por el INEC limitaría su capacidad de intervenir durante el proceso de establecimiento de listas por los partidos políticos y, la eliminación de los OPLE y la creación de estructuras ad hoc con personal temporal tendrá un efecto negativo en la calidad de las elecciones. 4. La concentración del proceso de quejas y apelaciones en manos de un Tribunal Nacional Electoral creará una carga potencialmente muy alta ya que dicho tribunal deberá conocer de todas las denuncias electorales y recursos en primera instancia.

El informe concluye señalando que la iniciativa introduce un nuevo sistema electoral proporcional para las elecciones parlamentarias cuyo impacto, incluso sobre el funcionamiento del INEC y el Tribunal Electoral, debe ser claramente evaluado y las consecuencias de la reforma deben pasar, primero, por un profundo debate parlamentario y público. Los foros sobre la reforma electoral mostraron poca —o nula— disposición al debate. Se afirma que la reforma electoral es fundamental para dar continuidad al proceso de transformación; hoy más que nunca queda la duda sobre el sentido de dicha transformación.

A propósito de la reforma electoral, el 28 de octubre a las 18:00 hrs. impartiré la Conferencia Magistral “Consolidación o Retroceso. Los Retos de la Reforma Electoral”. 

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