Clase

De regreso a clases en la UAM

José Alfredo Botello Montes

Enormes repercusiones económicas y sociales tienen las huelgas, pero mayormente si esta afecta a un centro educativo como es la Universidad Autónoma Metropolita, que acaba de romper el no tan honroso récord de la huelga más prolongada de los últimos años, con los 93 días en que suspendieron sus labores, a punto incluso de perderse el cuatrimestre escolar y que ahora tendrán que realizar un sin número de ajustes para que esto no suceda.

Hay que recordar que la huelga es el abandono del trabajo de manera colectiva que se realiza para presionar el otorgamiento de ciertas ventajas o el reconocimiento de ciertos derechos y en el caso que nos ocupa reclamaba el Sindicato Independiente de Trabajadores de la UAM (SITUAM ) el 20 por ciento de aumento directo al salario y la revisión de cláusulas de carácter del contrato colectivo de trabajo.

Afortunadamente el acuerdo se dio al pactar un 3.35 por ciento de aumento salarial y 3 por ciento al tabulador, así como un alza de 4.83 por ciento a despensa, además del 100 por ciento de salarios caídos, lo que vendrá desde luego a impactar la economía de la propia Universidad y beneficiar a los casi 5 mil quinientos trabajadores que en ella laboran.

La huelga es una medida extrema por parte de los trabajadores, derecho que por cierto hoy aún no es reconocido en algunas naciones como Rusia y se origina ante una injusticia como por ejemplo salarios bajos, condiciones insalubres de trabajo, jornadas excesivas o malos tratos,

Este tipo de acciones deben aplicarse como medidas extremas, una vez agotadas todas las vías del acuerdo o entendimiento mediante el diálogo constructivo, ya que lesiona otros derechos como en este caso es el derecho a la educación.

Es un medio además lícito, contemplado en nuestro andamiaje legal, para evitar con ello las amenazas de sabotaje o la extorsión. Porque echar mano de estas medidas extremas y de carácter ilegal, hace que el estado de derecho se tambalee y el sentido de autoridad se resquebraje.

El empleo de esta medida debiera ser moderado en lo posible, para no causar peores males que los acarreados por la injusticia que la provoca, al grado que podría dar como consecuencia la parálisis institucional o incluso la inviabilidad financiera de la institución que sufre una medida como esta.

Por ello hago votos para que con trabajo y dedicación, puedan resarcirse los daños causados a los más de 53 mil estudiantes de la UAM y recuperar el tiempo perdido, ya que de por sí fue complicado recuperar los 63 días que duró una huelga similar hace 11 años, es cuesta arriba resarcir el perjuicio causado en esta que duró 93 días, de este organismo descentralizado del Gobierno Federal y ojalá no vuelva a repetirse en alguna otra institución.

Lo que sí, es más lamentable la ”huelga indefinida” anunciada por la CNTE a partir del 16 de mayo próximo, a raíz de la denominada “Reforma Educativa” del 2013 y que no pudo ser abrogada al no obtener el voto mayoritario para que así fuera y que ahora deberá repetirse el proceso legislativo. Movimiento que carece de legalidad y me podría atrever también a señalarle como ilegitima, ya que no está dentro del marco normativo y prácticamente sus demandas están contempladas en las reformas legales planteadas por el ejecutivo federal.

Tanto el legislativo como el ejecutivo federal no deben ser rehenes de un sector minoritario de trabajadores de la educación e impulsar una Reforma Educativa Integral, teniendo como objetivo la mejora educativa de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, por lo que deberán preservarse acciones positivas como es la evaluación de ingreso para por lo menos ordenar la lista de prelación en la asignación de plazas, así como la evaluación para promoción y la de desempeño tendiente para diagnosticar al docente y dotarle de herramientas de mejora mediante la capacitación.

Por lo pronto, es una buena noticia que se haya resuelto el conflicto de la Universidad Autónoma Metropolitana y que su comunidad se apreste a partir de este principio de semana a reanudar las labores correspondientes.

 

 

Consejero nacional del PAN

 

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