16 / septiembre / 2021 | 10:22 hrs.

¿Cannabis o no cannabis?

Ana Rincón Gallardo

Gran revuelo causó la votación dentro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al avalar, cuatro votos a favor y uno en contra, el consumo de la marihuana con fines lúdicos y recreativos, amparando así a cuatro individuos que buscaban la protección del Estado contra las leyes que prohíben sembrar, cosechar, preparar, suministrar y comercializar la planta. Esta decisión ha producido un debate ardiente, por un lado el gobierno federal señala que esta decisión sólo protege a los cuatro ciudadanos que interpusieron el amparo, mientras algunos juristas señalan que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación dejaron entrever que es inconstitucional la prohibición contra la marihuana. Es decir, dejaron abierta la puerta a la producción y comercialización del enervante.

La autorización para el uso lúdico y “medicinal” de la cannabis fue promovida por el ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, basándose en una tesis del inglés John Stuart Mill, acerca del derecho de la persona a formar libremente sus convicciones ideológicas, y por ende, sus decisiones. Es decir, al triunfo del libre albedrío del individuo frente al poder del Estado. En teoría la sociedad no podría violentar la libertad del individuo, ni obligarlo a actuar de cierta manera, con la salvedad de que su conducta ponga en peligro a la sociedad, entonces y sólo entonces, el Estado debe actuar en defensa del interés común. Habría libertad, en tanto no se afectaran los intereses de la comunidad.

En el asunto de la marihuana queda claro que sí existe una afectación a la comunidad. La semana pasadaplaticaba de cómo se han incrementado las adicciones entre los jóvenes, lo que es oneroso para el país, ignoro si hay algún estudio que señale las horas que se pierden en las plantas productivas por el uso de enervantes, o las vidas perdidas por accidentes bajo su nociva influencia.

También hay un costo grande derivado de la deserción escolar, la OCDE identificó que en México el 38% de los jóvenes de 16 años no están inscritos en educación media superior, lo que afectará su economía a mediano y largo plazo, esta cifra aumenta en los jóvenes de 18 años (81 por ciento), y en los mayores de veinte (94 por ciento). ¿Cuántos de ellos suspendieron sus estudios por los efectos secundarios de la mota?

Por su parte, Alfonso Zavaleta, experto del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de las Drogas (Cedro) establecido en Perú, advierte que el consumo de la marihuana además de provocar adicciones, puede desarrollar la aparición repentina de enfermedades psiquiátricas como depresión, ansiedad y esquizofrenia. Señala además, que los estudios efectuados en países como Holanda, donde ya se aprobó su consumo, han arrojado que existe una tasa mucho más alta en la solicitud de atención médica por la dependencia a la marihuana, en relación con otros países de la Unión Europea.

¡Y ya ni hablar de violencia!

Nuestro país no está preparado para afrontar este problema. La oferta de camas de hospital para los pacientes en general es muy reducida, en Querétaro no es raro ver a los pacientes de urgencias pasar horas, si no es que días, sentados en sillas mientras esperan a que se desocupe una cama. Ahora imaginen lo que ocurre con los pacientes psiquiátricos, partiendo deque en nuestro estado ¡ni siquiera tenemos uno!

Este tema merece una reflexión a fondo, no podemos darnos el lujo de poner en riesgo a nuestros hijos.

 

Analista política.

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