A cada uno lo suyo

Carlos Velázquez

El día de ayer el pleno de la LIX legislatura del estado de Querétaro desahogó distintos puntos de gran relevancia para la vida pública de nuestra entidad, que van desde el resolutivo a una propuesta de sanción para un legislador de Acción Nacional, hasta nombramientos de posiciones clave en la auditoría de recursos públicos, así como de la impartición de justicia.

Sobre la elección de las personas que ocuparán la titularidad de las magistraturas del tribunal superior, es sobre lo que queremos poner especial atención, dado que es un tópico de relevancia estatal. Los perfiles son conocidos, en primer lugar, está la maestra Laura Angélica López de la Fuente Gómez, y en segundo, la doctora Gabriela Nieto Castillo; ambas venían de ocupar un cargo en el ámbito jurisdiccional, una era magistrada supernumeraria y la otra magistrada electoral.

Cabe hacer mención que la elección se desarrolló sin contratiempos, pues contó con el voto unánime de todos los grupos parlamentarios, aunque bien hubiese bastado con el voto de las dos terceras partes, ¿por qué en esta ocasión el grupo parlamentario de Morena no puso objeción? ¿quizás porque con anterioridad se encontraba el desahogo de la aprobación de jubilación de su candidata a la gubernatura? No lo sabemos, pero algo se intuye.

Por otra parte, ¿qué hace un magistrado para percibir una remuneración mensual de 151,095 pesos al mes? según la propia ley del poder judicial, los magistrados se eligen para un período de 12 años, sin posibilidad de reelección, además de tener derecho a una jubilación en términos del ley; en la práctica son la segunda instancia a la que podemos acudir los ciudadanos inconformes con las sentencias emitidas por los jueces de primera instancia, ya sean civiles, familiares o penales; las dos magistradas electas van a salas civiles.

¿Qué pensarán los más de 50 jueces en activo integrantes del poder judicial del estado, quienes solo ven pasar la apertura de un espacio en el tribunal como mera designación política que tienen que acatar y además someter a revisión sus sentencias?

Como todo cargo de libre designación, las recién nombradas magistradas llegan con una ilegitimidad de origen, y solo podrán adquirir confianza y credibilidad en la medida en que sus sentencias no sean objeto de juicios de amparo, este es un buen indicador para saber la efectividad de nuestros magistrados. Sin duda un pendiente en la reforma al poder judicial en Querétaro, seguirá siendo el diseño de una fórmula para elegir a los encargados de impartir justicia al margen de la afinidad y relaciones políticas.

 

 

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