Al gobierno no le gusta dar resultados, le gusta dar espectáculo | Querétaro

Al gobierno no le gusta dar resultados, le gusta dar espectáculo

Kenia López Rabadán

Esta semana, el Presidente López Obrador inauguró la primera pista del aeropuerto internacional Felipe Ángeles. En un exceso de irrealidad, el primer mandatario señaló que esta construcción es “una hazaña”, sin embargo, desde el siglo pasado, esta base aérea se encuentra en funciones. Una vez más, se hizo gala de la realidad alterna en la que vive este gobierno. En lugar de ocuparse en lo importante: la salud de los mexicanos; se ocupa de la parafernalia y el circo.

En 1952, el entonces presidente Miguel Alemán Valdés, inauguró la base aérea militar de Santa Lucía, años más tarde, se consolidó el proyecto e incluso se construyó una unidad habitacional para los militares y sus familias. Desde la década de los cincuenta, Santa Lucía está en funciones y aún conserva su larga pista de aterrizaje y sus hangares.

Lo prometido por el ejecutivo federal no lleva un avance trascendente, esta presentación, como parte de sus espectáculos mediáticos, sólo demostró la naturaleza de su gobierno. Ya tuvimos una rifa de un avión sin avión, una plataforma de registro sin registro, una jornada de vacunación sin vacunas, y ahora tenemos un aeropuerto sin hangares, sin aviones y sin conectividad con sus homólogos en la Ciudad de México y en Toluca.

Es vergonzoso que mientras han fallecido más de 170 mil personas a causa de la pandemia, el Ejecutivo despilfarre los recursos públicos en obras inservibles. Se tiene programado gastar 75 mil millones de pesos en este aeropuerto. Con ese monto se pudieron comprar vacunas contra el Covid-19.

Por ejemplo, diversos medios han informado que la vacuna de AstraZeneca, cuesta aproximadamente 3 dólares. Con lo que cuesta el aeropuerto de Santa Lucía, se pudieron comprar 1,200 millones de vacunas. Así como se lee, con el dinero gastado en el aeropuerto, -capricho de este gobierno-, se pudieron adquirir en tiempo y forma, hasta 10 vacunas para cada mexicano. Hoy queda claro que la prioridad de Morena no es la vida de las personas.

Este evento presidencial obliga a la reflexión. ¿Cuál debe ser la prioridad en este momento: construir un aeropuerto mediocre o salvar vidas humanas? Sin duda, salvar la vida de los mexicanos debe ser el eje rector de las decisiones de un Estado, sin embargo, para el gobierno de México esto no es prioritario. Se pudo haber previsto de manera inteligente la compra de vacunas, se pudieron realizar las negociaciones con las farmacéuticas a tiempo, pero eso lo hizo esta administración.

Si la obsesión de este gobierno era tener un aeropuerto, debió haber proyectado uno de clase mundial, que pudiera garantizar la llegada y salida de vuelos para conectar a México con el mundo. Si se hubiera continuado con el proyecto de Texcoco y se hubieran transparentado los contratos, quizá ya estaría en funciones.

La inauguración de Santa Lucía describe de cuerpo entero a este gobierno: gris; que no dará respuesta a las necesidades de los mexicanos, ni a los visitantes de nuestro país, es improvisado y negligente.

Esta semana el gobierno hizo gala nuevamente del populismo, con el pretexto del conmemorar el día de la fuerza aérea mexicana, inauguró una pista, sólo una pista. Cerró las operaciones del aeropuerto de la Ciudad de México y de Toluca para realizar un espectáculo. Esperemos que esto no se replique cuando se inaugure la cafetería, otra pista o los baños del aeropuerto. Simplemente a este gobierno no le gusta dar resultados, le gusta dar espectáculo.  

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