La economía queretana lleva al menos dos años en un “bache” de decrecimiento, debido a las afectaciones que el sector automotriz ha tenido a nivel internacional; sin embargo, se prevén resultados positivos de la renegociación del T-MEC, cuestión clave para la recuperación del estado, mencionó Ricardo Aguilar Ave, economista en jefe de Invex Banco.
“Querétaro sigue siendo uno de los estados de mayor poder adquisitivo en la República mexicana, con un muy buen índice de calidad de vida; sin embargo, ahorita sí está pasando por este decrecimiento del que hablamos, yo lo vería como un bache. Un bache que tiene que ver mucho con esta incertidumbre que está generando la revisión del tratado este año”, aseveró.
El especialista explicó que lo anterior ha llevado a los inversionistas a adoptar una postura de cautela. Aclaró que esta situación no implica un escenario de crisis ni la pérdida de atractivo de la entidad como destino de inversión.
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Aguilar Ave mencionó que el sector automotriz tiene un peso relevante dentro de la economía estatal y que los ajustes en las reglas de origen, así como la discusión sobre la procedencia de los insumos, han influido en el comportamiento reciente de la actividad industrial. En este contexto, indicó que el riesgo se concentra en el costo y la disponibilidad de componentes, particularmente aquellos que actualmente provienen de Asia.
Pese a ello, destacó que Querétaro conserva socios comerciales estratégicos en este sector, como Estados Unidos, Canadá y Francia, lo que ha permitido sostener flujos de inversión extranjera en el estado. Agregó que el impacto de la incertidumbre comercial se ha reflejado con mayor fuerza en la industria que en el sector de servicios, el cual continúa mostrando fortaleza en la entidad.
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Respecto al déficit comercial que presenta Querétaro, en el que se compra más de lo que se exporta, el economista subrayó que no debe interpretarse necesariamente como un factor negativo, ya que refleja un elevado nivel de consumo por parte de empresas y hogares. Precisó que la relevancia radica en que las importaciones estén orientadas a bienes de capital que impulsen la productividad y fortalezcan la capacidad exportadora.
“Un déficit no es que sea malo, significa que simplemente todo el tema comercial hace que la gente compre más de fuera que lo que le vende afuera. Pero eso es por la naturaleza de la calidad económica, aquí lo importante es que esas importaciones, pues precisamente, sean de capital que te permita ser más productivo, nuevas máquinas, para crecer todavía más el sector automotriz. Eso sería algo que incluso te ayudaría a crecer”, resaltó el experto.