La entidad ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en consumo de tarimas de uso industrial, de acuerdo con Fernando López, secretario de la Cámara Nacional de la Industria Maderera (Canainma), delegación Querétaro.
El representante del sector explicó que las tarimas tienen presencia en prácticamente toda la actividad manufacturera, debido a que forman parte de los procesos de logística y transporte para la movilización de estructuras y de mercancías.
“Hay una asociación americana que dice que las tarimas mueven el mundo y pues es básicamente así. Todo lo que estás viendo aquí llegó a este lugar sobre una tarima”, dijo.
Sin embargo, López San Martín señaló que durante los últimos dos años el consumo de tarimas se ha mantenido bajo. Las empresas han registrado disminuciones de entre 8% y 20% en algunos casos y, de manera general, estimó que las ventas se encuentran entre 22% y 24% por debajo de los números de hace al menos dos años.
El secretario de Canainma atribuyó la disminución a una menor actividad económica y señaló que la manufactura y la construcción son dos de los principales sectores consumidores de madera. Explicó que la desaceleración de la construcción ha tenido un impacto importante debido a la cantidad de madera utilizada en las obras.
A pesar de este comportamiento, consideró que 2026 presenta mejores condiciones que el año anterior. “El año pasado fue terrible, este año está siendo malo a secas, por así decirlo”, afirmó.
Añadió que una mayor certeza sobre exportaciones y aranceles podría favorecer que la manufactura y la construcción regresen a niveles normales y, con ello, el sector maderero.
La madera que llega a Querétaro proviene de Michoacán, Durango, Hidalgo, Veracruz, Oaxaca y Jalisco, debido a que en la entidad prácticamente no se produce este insumo. López San Martín añadió que, a nivel nacional, de la madera cuya procedencia puede conocerse, entre 60% y 80% es de importación.
Uno de los principales retos es el reconocimiento del origen de las maderas utilizadas por las industrias, cuestión en la que aventajan las que se importan al país, por encima de las que se comercializan en el mercado nacional.
Jacqueline Sánchez Portillo, presidenta de la Canainma en Querétaro, informó que la delegación cuenta con 36 afiliados, entre madererías, carpinterías, mueblerías, tarimeros y empresas de embalaje. Explicó que para comercializar o transformar madera no basta con los permisos municipales, sino que también se requiere una autorización federal de la Semarnat.