Cartera

“Los enemigos de México son la pobreza y la desigualdad”

“Uno siempre pone su mejor esfuerzo y después depende de las cosas, de lo que los romanos y Maquiavelo llamaban fortuna. ¿De qué depende [la aspiración de ser candidato presidencial]? De las circunstancias”

Foto: Archivo El Universal
25/08/2017 |02:51
Redacción Querétaro
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Enrique de la Madrid Cordero ratifica su aspiración presidencial y sostiene que de cara a 2018 el PRI y los priístas deben reconocer sus errores y ser “muy críticos” con hechos y realidades en casos de corrupción. Advierte que hoy los ex gobernadores que abusaron de los ciudadanos enfrentan la cárcel.

El secretario de Turismo enfatiza que se construye un país a partir de emociones e ilusiones, y no con base en odios y confrontación.

En entrevista con EL UNIVERSAL, dice que el enemigo de su partido a vencer en 2018 no es Andrés Manuel López Obrador, sino la desigualdad. Defiende la decisión de “aspirar” por el bienestar de mayoría y no por el individual.

El secretario considera que quien sea capaz de llevar las mejores propuestas para enfrentar la pobreza y la desigualdad “va a ganar”.

“El enemigo de México es la pobreza, los demás son adversarios. Hay visiones, yo creo legítimas, hay visiones de cómo enfrentar las cosas, se trata es de llevar una visión creíble, que entusiasme y que anime, y en el caso nuestro, reconociendo nuestros errores, pero también siendo firmes y convencidos de nuestros aciertos, muy críticos además con hechos y realidades”, dijo.

—¿Y el adversario a vencer es Andrés Manuel López Obrador?— se le cuestiona.

—Los enemigos a vencer son la pobreza y la desigualdad.

Se le hace notar que están cerca las definiciones para 2018 y se le pregunta si es válido aspirar: “Es válido aspirar, pero la ambición mal entendida no tiene límite”, dice.

De la Madrid Cordero considera que se vive un mundo en el que no es suficiente buscar el bien personal, sino que se debe buscar el bien de todos, ya que de lo contrario “tarde o temprano la realidad te alcanza”.

Un funcionario público, afirma, está obligado a rendir el máximo para lograr “un mundo más parejo”.

—¿Y hasta dónde llegan sus aspiraciones? —se le pregunta.

—Bueno, todo al final del día en la vida también es de posibilidades. Uno siempre pone su mejor esfuerzo y después dependen de las cosas, de lo que los romanos y Maquiavelo llamaban fortuna. ¿De qué depende? De las circunstancias. Tú estás obligado a poner tu mejor esfuerzo... donde las circunstancias lo vayan permitiendo y en ese sentido sin obsesiones, sin malas visiones, yo siempre con una buena disposición a contribuir.

—¿Entonces es real su aspiración presidencial?— se le pregunta.

—Yo ya contesté esa pregunta. En su momento dije que yo tenía la aspiración sobre todo de esto, de sumarme a las alternativas. Debemos aspirar a una política de calidad, de ideas, de debate de visiones.

Para el hijo del ex presidente Miguel de la Madrid, México ha evolucionado y avanzado en el abatimiento de la desigualdad, y se trata de un país donde existe una democracia en la que cada quien puede decir “lo que quiera, cuando quiera y de lo que quiera”, donde gobiernan las mayorías, y no una sola persona. México ha crecido desigual, dice, con problemas importantes de inseguridad, con incidentes de corrupción.

“Pero esos negativos no nos deben dejar de ver lo que sí tenemos, los logros, los avances y la posibilidad de ser un país desarrollado. En los próximos 20 años México debe alcanzar el desarrollo y por eso entiendo un tren de clases medias donde se abata significativamente la pobreza y sobre todo un país de libertades”.

Ríe cuando se le pregunta si en las definiciones rumbo al 2018 le agrada más la Presidencia de la República o la jefatura de Gobierno. Se pone serio y responde que es la Presidencia la que le agrada, pues es a la que reporta. Hace notar que aún tiene retos, entre ellos las alertas de viaje de Estados Unidos, como para distraerse. Sobre si pese al nivel de desaprobación del presidente Peña Nieto y su gobierno el PRI puede ganar las elecciones de 2018, De la Madrid advierte que el Jefe del Ejecutivo se viene reposicionando. Se le hace notar el fenómeno antisistema, y ataja que hoy se vive en un mundo rico en información y millonario en expectativas.