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Seguridad social: paraguas que debemos sostener

Cartera 06/08/2014 00:01 Actualizada 11:04

La seguridad social es como un paraguas: olvidarlo si llueve molesta; si no llueve, ni quién se acuerde. En el Informe de Productividad Klems, difundido por el Inegi, la seguridad social es, entre las 88 ramas económicas reportadas, la que más aumentó el gasto en salarios.

De acuerdo con el Informe de la economía informal 2003-2012 del Inegi, el sector informal aporta 25% del PIB, ocupando casi 60% de la población económicamente activa. El PIB per cápita del trabajador formal es de 387.8 mil pesos; el del informal 118.5 mil pesos (30.6%); para este sector de la población se creó el Seguro Popular, con lo cual se cubre esta necesidad social.

Por su parte, el IMSS cuenta con 16.5 millones de trabajadores asegurados. Por cada aportante hay otras dos personas, cubriendo así a 32.5 millones de afiliados. Estas contribuciones ayudan a los no aportantes del programa IMSS-Oportunidades (11.9 millones).

Las aportaciones de los trabajadores afiliados al IMSS comparadas con los del Seguro Popular tienen diferencias. La aportación de un trabajador formal que se encuentra en el decil IV (salario base de cotización promedio del IMSS 4.3 salarios mínimos), es de 131.72 pesos. Para el primer decil que paga el Seguro Popular es de 172.91 pesos; la aportación del patrón formal a ese nivel es de 863.71 pesos por seguro médico.

La aportación a la Afore de este trabajador es de 189.90 pesos y la de su patrón es de 869.31 pesos; por concepto de Infonavit, el patrón aporta 843.99 pesos. En suma, el patrón aporta 2 mil 577.01 pesos y el trabajador 321.62 pesos.

Bajo este contexto, y dada la robustez del sector informal, es necesario que los patrones informales aporten junto con su trabajador al Seguro Popular, lo cual puede hacerse como en Chile, a través de una “cartola”, cuyo pago de seguridad social incluye fondos para pensiones (Afore).

De la carga financiera que esto representa para las finanzas públicas destaca la importancia de encontrar la forma en que los trabajadores informales aporten a la economía real. Si su trabajo, medido en PIB per cápita, es de 30.6%, el patrón deberá aportar fondos en esa proporción para vejez, padecimientos y fondo de retiro, cuyo monto sería de 788.56 pesos al mes.

Se reconoce que la capacidad de ahorro en el grueso de las familias mexicanas es baja, y por ello la extensión de los servicios de la seguridad social al sector informal se torna necesaria, sólo que de alguna forma debe fondearse.

Sin duda alguna, es prioritario contar con un sistema de seguridad social fortalecido, el cual se sostenga en un trípode: la aportación patronal, la institucional (IMSS, ISSSTE, SSA y las compañías de seguros) y la aportación personal. Si uno de estos pilares falta, el sistema se cae.

Hoy en día, con la aprobación de las reformas estructurales se tienen altas expectativas en cuanto al desarrollo económico del país, tanto a mediano como a largo plazos, y por ello el énfasis en fortalecer el sistema de seguridad social, donde metafóricamente es un paraguas cuyas varillas, si son endebles, se romperán, la tela se rasgará y no servirá para protegerse. Sostener la situación como actualmente se encuentra es un gran riesgo.

Cabe mencionar que las reformas energética y en telecomunicaciones atraerán fuertes inversiones, pero en gran medida se destinarán a equipos importados para perforación o transmisión de datos, en espera de que la industria nacional sea capaz de proveerlos. Eso sí, habrá más puestos de trabajo formales con seguridad social.

Analistas en la materia han señalado que la previsión social “debe entenderse como el conjunto de mecanismos fundamentados en el ahorro institucional y orientados al incremento del bienestar de los integrantes de un grupo”, por ello debe resolverse si al sector informal puede aplicarse el concepto basado en aspectos colectivos o en la previsión individual (ahorro) en aras de transferir el riesgo de los compromisos a la población, sea esta de cualquier sector. El tema es delicado, está sobre la mesa y lo importante es encontrar una pronta solución.

*Miembro del Comité Técnico Nacional de Seguridad Social del IMEF [email protected]