Lleva a sus fans de la fiesta a la nostalgia

Vida Q 31/05/2014 01:25 Actualizada 09:22

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Un emotivo concierto fue el que ofreció el español Enrique Iglesias en la primera de dos fechas en el Auditorio Nacional dentro de su gira Sex and Love, cuando demostró su facilidad de pasar de la fiesta a la nostalgia.

Con una trayectoria de casi 20 años, Iglesias comenzó el show a las 21:10 horas con un atuendo casual ante miles de gritos de quienes lo esperaban ansiosos. Una pantalla gigante detrás del escenario y una pequeña arriba fueron testigos de su interpretación de “Tonight”.

Entre aplausos y moviendo los brazos de un lado a otro llegó el turno de “I like how it feels”, que lo hizo bailar y dar vueltas. El solo de guitarra que antecedió “No me digas que no” emocionó a los asistentes que empezaron a cantar cada vez que Iglesias alzaba la base del micrófono a lo alto.

A sus manos llegaban tanto gorras como ropa interior, que también le eran entregadas cuando se acercaba a los extremos del escenario para saludar de cerca a su público, a quien despertó gritos en cada momento con temas como “Bailamos”.

Descemer Bueno se encargó de abrirle el concierto a Iglesias con quien cantó “Cuando me enamoro” y “El perdedor”.

El momento del romanticismo llegó con “Por amarte”, “Loco”, para seguir con “Lloro por ti”, con la cual se hincó en forma de agradecimiento como lo haría en repetidas ocasiones. “Be with you” devolvió el baile al Coloso de Reforma, en donde el cantante español aprovechó para bajarse un momento del escenario a saludar. La energía tuvo su tope en “I’m a freak”, mientras que en “Escape” dejó escapar su lado juguetón al ponerse unos lentes o colgarse un brasier en el cuello.

Tras irse un momento volvió con “Bailando”, nombre al cual le hizo honores, y después sorprendió al aparecer sobre una tarima en medio del público del primer piso con una sudadera negra con su nombre, que se quitó en medio de su interpretación de “Nunca te olvidaré” con miles de gargantas acompañándolo y las luces de los celulares encendidos gracias a su petición.

Pelotas blancas con sus iniciales eran pateadas por él mismo al regresar al escenario principal con “I like it”, en la cual hasta se dio tiempo de tomarse una selfie con un fan.

“A todos esta noche de todo corazón muchas gracias. Parece que fue ayer ese 1995; es increíble cómo pasan los años y hoy estoy en lo que comenzó todo: México ciudad. Esta noche es para pasadla bien y que toda la gente esté feliz”, expresó antes de “Donde están corazón”.

Finalmente dedicó a México su éxito “Experiencia religiosa”, la cual fue la encargada de cerrar la noche.