Se encuentra usted aquí

Todos somos diferentes

Laura es una mujer de talla baja, Adrián es sordo y José Miguel es invidente; ellos junto a otras personas fueron parte de un panel para crear conciencia de la inclusión
Lorena invitó al auditorio a ponerse en los zapatos de la otra persona.
Foto: Nancy Colín. El Universal
27/08/2018
03:24
Nancy Colín
-A +A

Con un auditorio abarrotado, la Universidad Mondragón México celebró el II Día de la Inclusión, en el que se llevó a cabo un conversatorio, donde personas “diferentes” hablaron de la exclusión que viven en el día a día y de las iniciativas que podría tomar la sociedad para garantizar un desarrollo óptimo, para quienes viven con alguna condición especial.

En el panel se contó con la participación de Laura Casados, una mujer de talla chica; Adrián Velázquez Barrón, quien es sordo; Eva Patricia Barba, directora de la Asociación Gigi’s Playhouse para niños con síndrome de Down; Elisabeth Zúñiga, estudiante con discapacidad motriz; Marcia Hernández, mamá de un niño con síndrome de Asperger; José Miguel Reyes, invidente, así como Alexis Navarro y Jair Hernández, docente y alumno respectivamente, de la Universidad, ambos representantes de la comunidad LGBTTTI+.

Entre el público, los pequeños del centro Gigi’s Playhouse escuchaban atentos, después de haber realizado una demostración de taekowndo donde rompieron tablas con patadas y golpes, ante la mirada de los espectadores, que igualmente aplaudían con las palmas o agitando las manos, tal como se hace en el lenguaje de señas para sordos.

Artículo
El músico queretano, que actualmente radica en Barcelona, platica sobre su historia y visión de la cultura
Fausto Murillo: ”Querétaro debe tener la mejor orquesta”Fausto Murillo: ”Querétaro debe tener la mejor orquesta”

Para iniciar la mesa de diálogo, se planteó la pregunta: “¿Qué es la inclusión desde la perspectiva de tu diferencia?”, cuestionamiento que fue respondido en primera instancia por Alexis, quien narró que ahora vive como hombre después de un proceso de cambio de sexo.

“Para mí lo más complicado son los papeles para poder cambiar de nombre, en Querétaro debe hacerse por medio de un amparo y es un problema, es muy largo y costoso”, dijo y lo definió como algo importante, ya que incluso cuando recibe llamadas telefónicas de cuestiones como tarjetas o bancos, su voz ya no suena como la de una mujer.

Por su parte, Eva Patricia, quien además de ser la directora del centro Gigi’s, también es madre de una niña con síndrome de Down, destacó que la educación es un derecho por ley, sin embargo, al querer inscribir a un pequeño les dicen que no está preparado para ingresar.

Lo que queremos es una inclusión educativa y también laboral. En el centro tenemos a varios chicos que empiezan a trabajar y eso es algo que hace unos años era imposible, agradecemos a las empresas que se han abierto a esta posiblidad”, celebró.

Coincidiendo con el tema de la educación, Adrián recordó que por ser sordo ha sido difícil aprender en el salón de clases y que a sus compañeros oyentes se les facilita más el proceso, también narró que cuando el profesor pregunta quién quiere participar, resulta complicado poder hacerlo.

Por su parte, José Miguel Reyes, quien es ciego de nacimiento, señaló que las personas invidentes también luchan por crecer cada día y desarrollar sus capacidades.

La verdadera inclusión sería en todas las áreas educativas y culturales, de repente nos etiquetan como ‘los que piden limosna’ o los que ‘están encerrados en sus casas’, debido a la falta de oportunidades que existen para nosotros”, aseguró.

En medio del panel de invitados, Laura Casados, una mujer de talla baja, aceptó que la verdadera inclusión para la gente como ella sería una utopía, ya que todo tendría que estar diseñado de manera especial, pero recalcó que la terminología es un punto importante a trabajar, ya que no se les debe ver como incapaces de lograr algo, además de evitar el concepto “enano”, ya que a lo largo de la historia se les llamaba así a las personas que sólo divertían o fungían como bufones, estigma que no representa una realidad en el desempeño diario de cualquier persona con talla baja.

Quien coincidió en desmitificar la imagen que se concibe socialmente, fue Elisabeth, quien dijo que no quiere ser identificada como “la niña de la silla de ruedas”. “Quiero que me vean por mi estilo o incluso por lo más sencillo, mi cabello chino”, así mismo aseguró que uno de sus sueños es participar en el mundo de la moda, donde le han cerrado muchas puertas por “no tener un lugar para ella”, sin embargo, ya ha logrado contactarse con una marca que le dio la oportunidad de modelar.

Marcia Hernández aclaró que no todas las condiciones especiales son notorias a simple vista, tal como el autismo, e indicó que aún así la discriminación surge cuando los compañeros o incluso maestros hacen comentarios como “¿por qué habla solo?”, concluyendo en que uno de los principios es que se debe tratar a las personas con respeto.

Artículo
La Comisión de Arbitraje ha recibido 350 quejas durante 2018
Pacientes acusan mala relación con sus médicos  Pacientes acusan mala relación con sus médicos

Punto que fue retomado por Alexis, al hacer alusión al humor mexicano, que suele ser negativo y arraigado en bromas. “Debemos saber medirnos y tener la prudencia para no decir ciertas cosas y evitar normalizar palabras que califican. La otra cuestión es culturizar y preguntar algo si se tiene curiosidad, no por morbo”, dijo concluyendo además que “somos personas, somos diferentes, pero todos somos personas”.

Otra de las propuestas para generar una verdadera conciencia fue aportada por Jair, quien aseguró que empoderar a una persona, le da la capacidad de convertirse en una mejor versión de sí misma, así como enfrentar el miedo a lo que no se conoce.

Tememos a lo que desconocemos, somos personas que vamos contra marea, pero venimos a demostrar cómo se puede trabajar con ese tipo de personas, sin pertenecer a esa discapacidad o condición, o sin tener a un familiar así, porque somos raza humana”, resaltó.

Para concluir, Lorena invitó al auditorio a ponerse en los zapatos de la otra persona. “Por eso hay tantos trabajos que se llevan a cabo del modo vivencial, ya que si te das cuenta que la vida no es tan sencilla y lo ves del otro lado, tu perspectiva cambia completamente”, afirmó.

Eva Patricia habló de vivir con una mentalidad de apertura para conocer y saber cómo se puede ayudar a la otra persona, mientras que José Miguel subrayó que también es importante evitar las etiquetas, ya que al igual que todos, son personas con nombre y apellido.


Arte sin fronteras

Como parte del programa, también se presentó una muestra  de pintura realizada por los niños de Gigi’s Playhouse, quienes trabajaron sus obras con la técnica de óleo, bajo la dirección  de la profesora Martha López Galván, quien desde hace dos  años imparte este taller a los pequeños.

esp_expo_arte_7_65457308.jpg

 

 

 

bft

Comentarios