La negación al vino en México

Vida Q 26/06/2014 01:19 Actualizada 03:30

Los inicios de la producción de vino en México caminaron de la mano con su prohibición, haciéndose más severa en la época de la colonia: “En un tiempo fueron dadas órdenes del Obispo de México, don Juan de Zumárraga y de los regidores para que ningún tabernero o casa para comer y beber sirviera vino los domingos y días festivos, hasta que la misa mayor fuese acabada”.

Lo anterior con el fin de evitar la competencia que en su expansión establecía con caldos que se recibían de la península, de esta manera se comenzó a legislar en contra de la producción mexicana, los mercaderes que recibían la bebida de España y los comerciantes que lo enviaban de Castilla, presionaron para que se instruyera al Virrey Luis de Velasco en el sentido de no consentir que se labrasen paños ni pusiesen viñas para que no se enflaqueciese el trato y comercio.

Estas órdenes se reiteraron el 19 de agosto de 1610 al Marqués de Montesclaros, Ley XVII, título XVII, libro IV de la Recopilación de las Indias donde prohibió que se plantasen viñas en los reinos de América, pero permitía que se usufrutuasen las ya plantadas.

Del injerto de las cepas silvestres con las traídas de España, se consiguió una planta de mejor presencia y producción, a finales del s XVI el gobernador de la Nueva Vizcaya, Diego Fernández de Velasco, entrega la merced autorizada por el Rey Felipe II fechada el 19 de Agosto de 1597, con el expreso propósito de plantar viñas para producir vino y brandy dando así formal nacimiento a la primera bodega de la Nueva España, Hacienda de San Lorenzo, en el Valle de Parras, Coahuila, lo que hoy es Casa Madero.

Eusebio Francisco Kino, explorador, excursionista y colonizador, este jesuita italiano en su libro Crónica de la Pimería Alta, durante su estancia en Sonora 1687-1711, recalca “en estas tierras muy fértiles quedan ya hechas muchas labores, buenas huertas… y en ellas viñas para vino de misas… que el temple es muy bueno y semejante al mejor de Europa”. Queda claro con esto la producción de vino de mesa y misa a finales del S XVII. Además de comprobar que la Baja California era una península y no una isla como pensaban algunos en esa época, la labor misionera del padre Kino fue lo que llevó la vid a la Baja California.

Fiesta de Ensenada

Los viñedos del país se vestirán de gala durante julio y agosto, cerca de 50 casas productoras celebrarán con diversos eventos el inicio de la transformación de la uva en vino, de todas ellas destacan las Fiestas de la Vendimia en el municipio de Ensenada, Baja California, que se realizarán del viernes 1 al domingo 17 de agosto concluyendo con el ya clásico Concurso de Paellas Ramón García Ocejo, atractivo evento organizado por el Comité Provino A.C..

Conciertos, catas, muestras gastronómicas, maridajes, seminarios, degustaciones y visitas enológicas, son algunos de los eventos que se presentarán, un sinfín de ellos diseñados para hacer de esta fiesta una experiencia inolvidable.

El Valle de Guadalupe se encuentra ubicado a 30 kilómetros al este de Ensenada y a 95 km al sur de Tijuana, su cercanía al mar es entre 15 y 20 kilómetros. Los viñedos se encuentran en una franja que oscila de los 300 a los 400 metros sobre el nivel del mar y su cercanía con el Océano Pacífico aporta corrientes de humedad generando un microclima único en beneficio de la vid que se cultiva en el Valle.

La riqueza de Parras

Casa Madero, la vinícola más antigua de América ubicada en el Valle de Parras, Coahuila, también tendrá su festejo a la vid el 9 y 10 de agosto, la cual estará amenizada con carros alegóricos, banda de guerra, mariachis, fogatas, juegos pirotécnicos y toritos. El sábado 9 tendrá la presentación de la Danza de los Matlachines, Cerro de la Cruz.

Cercanos al D.F.

La zona vitivinícola más cercana a la ciudad de México, se encuentra en el estado de Querétaro, donde las Fiestas de la Vendimia de casa Freixenet cumplirán su 16 aniversario celebrando la transformación de la uva en vino; Viñedos la Redonda celebrará el 13 y 14 su Festival ¡Viva el vino mexicano!.

Festejemos la vendimia con responsabilidad y como un ejercicio del gusto, de esta manera se podrá apreciar mejor el vino, casi siempre habrá una historia detrás de cada etiqueta donde se unirán pasión, cultura y amor, invitando al amante del buen vivir a disfrutar de una copa de vino con los alimentos y sobre todo con una buena compañía.

La cuna del vino, Guanajuato

La bodega Vega Manchón mejor conocida como Cuna de Tierra, ubicada en el municipio de Dolores Hidalgo, celebrará su 4a Fiesta de la Vendimia. Bodega joven pero de reconocidos vinos tendrá un evento el 30 de agosto llamado "Aire de Vino y Arte", donde 7 artistas presentarán una exposición de sus obras teniendo además como chefs invitados a Susana y Alberto Palazuelos, habrá catas y exposición de vinos mexicanos, caballos, artesanía y buenos vinos.