Andreas Zanetti, 17 años de hacer reír

22/06/2016
01:12
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Visitamos al humorista y músico Andreas Zanetti en su casa de presentaciones: “El QBO, Stress Free Place by Caserío”; la entrevista versó sobre cómo las risas y las notas musicales son parte de su vida desde que tiene uso de razón.

Zanetti era un niño inquieto, no lograba mantenerse tranquilo ni por un momento, “desde chiquito tocaba un piano que teníamos en la casa, en realidad nadie me enseñó, yo solito componía pequeñas piezas picando las teclas; también desde niño era muy ocurrente, siempre me estaban regañando”, dijo para EL UNIVERSAL Querétaro.

Con el paso del tiempo, Zanetti se dedicó 100% a la música y, aunque constantemente hacía reír tanto a sus padres como a sus amigos, jamás se imaginó que podría hacer una carrera basada en este talento que lo caracteriza.

Hace 17 años tuvo una experiencia que cambiaría el giro a su vida profesional. “Todo empezó en un lugar que había en 5 de Mayo, en el centro de Querétaro, llamado La Viejoteca, un día me subí a tocar el piano como cliente y me puse bien loco porque empecé a tocar, me emocioné y terminé bailando arriba del piano. La verdad pensé que me iban a correr, pero en realidad a la gente le gustó mucho así que el dueño se me acercó y me dijo que me quería contratar”, relató.

El cómico logró crear un show en donde mezcla sus dos grandes pasiones, en cuanto al lado humorístico, el cual se basa en experiencias de su vida cotidiana para formar monólogos que diviertan a su público.

“El otro día salí con mi esposa a comprar a un centro comercial y nos empezamos a reír de muchas obviedades que pasan en estos lugares, como la gente que va a comer de las degustaciones los domingos, entonces hice un monólogo de esto, lo subí a redes sociales y fue todo un éxito”, expresó entre risas.

Por el lado musical, el humorista dice que la composición es más armada, es decir, se sienta con el director de la orquesta y con los mismos músicos para crear temas que empalmen totalmente con el show que se va a ofrecer. Su orquesta cuenta con 17 integrantes, con instrumentos como violines, chelos, trompetas, saxofones, percusiones, etcétera.

Durante su amplia carrera, Zanetti ha pisado escenarios como el Auditorio Nacional, Teatro de República, Teatro de la Ciudad, Metropolitano, Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, entre otros grandes recintos.

“Sin embargo hay escenarios más pequeños que me han dado más, por ejemplo el QBO aquí en Querétaro y El Cuevón en el Distrito Federal. Me gusta cuando el show es más íntimo y puedo tener más interacción directa con el público, esto no quiere decir que no me guste actuar en grandes teatros, al contrario, es un honor”, señaló el músico.

Actualmente, el artista se encuentra en planes de abrir una fecha a finales de año en el Teatro Metropólitan, en la Ciudad de México.

Teniendo un gran cariño por su vocación, Andreas Zanetti disfruta cada día de lo que su profesión le ofrece, desde compartir anécdotas con el público hasta presentarse en lugares nuevos, en donde puede deleitarse de la cultura de cada zona.

“Lo que más me gusta de mi trabajo es que conoces muchos lugares y muchas personas; me encanta y he podido conocer mucho México, y otros países, pero yo soy amante de México, de sus playas como Cozumel, Isla Mujeres, La Riviera, Los Cabos. El lugar más bonito sobre la faz de la Tierra es San Cristóbal, en Chiapas, es un lugar hermoso en donde me he estado presentando constantemente en un bar”, relató.

En su gira actual se encuentra haciendo una pequeña campaña en contra de la corrupción que vive nuestro país: “Estoy harto de la corrupción, los mexicanos empezamos a ser corruptos desde niños, desde que nos dicen la frase de: ‘El que se fue a la villa perdió su silla’, para mí es la frase más tonta que nos pueden enseñar, si alguien se levanta hay que respetar hasta que vuelva”, dijo.

Para finalizar la charla, Andreas relató una anécdota bastante peculiar que le ocurrió en una de sus presentaciones en donde un espectador entró a los camerinos.

“Después del show una persona se coló, estábamos La Güereja, René Franco y yo, de repente llegó este chavo y me dijo felicidades, pero a la vez me tiró un manotazo porque me burlé en mi monólogo de un cantante del cual él era fan, se encontraba bastante molesto, le explicamos que era comedia pero realmente estaba muy enardecido, cuando seguridad fue a apoyarnos esta persona solamente corrió”, concluyó el cómico.