Con el cielo en la piel

Entusiasmada por vivir el primer amor, el personaje principal de El Cielo en la Piel decide salir con un chico que

Las funciones son los viernes y sábados.
Las funciones son los viernes y sábados. FOTO: CORTESÍA
Vida Q 22/05/2018 04:29 Rocío G. Benítez Actualizada 08:08

Entusiasmada por vivir el primer amor, el personaje principal de El Cielo en la Piel decide salir con un chico que apenas conoce, y es engañada, violada, asesinada, en un sitio de la Ciudad de México o bien de Querétaro, el lugar no importa, lo que importa, lo que duele es que ella ya no está y alguien tiene que gritarlo.

Galatsia Teatro, bajo la dirección de Leonardo Kosta, presenta en la sala de La Cartelera El Cielo en la Piel, obra original de Edgar Chías, en donde la violencia queda expuesta como un hueso cuando hay fractura, y con tanto dolor que se ve y se siente, el público no puede salir entero, se remueve el corazón, el estómago, el alma.

“Ojalá que todo el público sienta eso, porque lo peor sería quedarse indiferente”, afirma Alejandra Segovia, directora de Galatsia Teatro, quien actúa a lado de Berenice Terrazas y Mauricio Figueroa, tres jóvenes que aceptaron este reto actoral.

Kosta es quien eligió el texto y la producción se realizó a través del programa a la producción artística APOYARTE 2017.

“La obra me impresionó mucho por el tema, obviamente, y por la narración teatral, es uno de los mejores textos en donde la narración está presente; Edgar Chías y LEGOM inventaron el Festival de la Dramaturgia aquí en Querétaro, y desde sus inicios me fui acercando a sus obras teatrales y cuando conocí este texto de Chías, que fue hace poco más de 10 años, me impactó, es uno de los mejores textos de Chías”, narra el experimentado director.

A través de las redes sociales se ha visibilizado fuertemente la violencia a las mujeres, con este montaje, dice Leonardo, también se representa esta problemática pero adicionalmente se busca la empatía con las víctimas.

“Realmente es muy fácil hablar de la violencia contra las mujeres, pero no dirían lo mismo las víctimas, entonces, hacer sentir desde el escenario el dolor de la víctima, sería el objetivo de los actores, porque mucha gente no ha sufrido violación y entonces hacerle sentir ese sufrimiento al público, sería una cosa extraordinaria; es muy fácil hablarlo pero vivirlo debe ser horrible, siempre vemos en otra carne las violaciones y las desapariciones, pero cuando te toca debe ser terrible”, asegura Kosta.

“En los periódicos se habla de las altas cifras de feminicidos que se registran en un día, eso es terriblemente brutal, y el acercase a eso como actor, de repente el encarnar a uno de esos violadores, es difícil, es súper desagradable estar generando esas imágenes mentales pero me parece que es una cosa totalmente necesaria y tenemos que gritar que no estamos bien como sociedad, tenemos que gritarle al mundo que las cosas no están bien y que tenemos que hacer un cambio de conciencia, con este texto me parece que podemos darle voz a las personas que ya no pueden gritar”, destaca Mauricio.

“Es muy triste ver noticias, sobre todo en redes sociales, que cuando ocurre un caso de este tipo, la violencia aumenta más, porque se generan malos comentarios y no sólo de hombres hacia mujeres, sino de mujeres a las mismas mujeres”, agrega Alejandra.

“Como mexicanos ya estamos viendo las cosas como algo natural y precisamente por eso siguen pasando las cosas, porque no hacemos nada, esta obra es un granito de arena para trasmitirle al público que esto mismo le puede pasar a cualquier persona, todas las personas estamos expuestas y si seguimos con la misma actitud, esto va a seguir empeorando. Y creo que como mujeres, todas, hemos sufrido de algún tipo de acoso y en cualquier lugar”, subraya Berenice.

Galatsia Teatro tiene en su historial el montaje de Ni princesas ni esclavas, Siete mujeres, Lomas de Poleo, Tejedoras de un lugar sin nombre, y con El Cielo en la Piel se presentará viernes y sábados de mayo y junio en la sala de La Cartelera, ubicada en la calle de Hidalgo número 62, entre Ezequiel Montes y Ocampo.

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