Lo que inició siendo un proyecto académico para la materia de cine, culminó con la gran producción del cortometraje Gritos de inocencia, el cual fue presentado en la Universidad Cuauhtémoc, bajo la iniciativa de 13 estudiantes del octavo cuatrimestre de la licenciatura de Comunicación.

Al estilo de las grandes galas de cine, los actores e invitados a la premier fueron recibidos por los flashes de los fotógrafos y desfilaron sobre una elegante alfombra roja que los condujo al interior del auditorio Héroes de la Patria.

Cerca de 200 personas quedaron absortas durante 14 minutos ante la historia de dos niñas, interpretadas por Elisa Sánchez y Sofía Ochoa, que junto con otro grupo de infantes sobreviven al infortunio de haber sido raptadas por un grupo de secuestradores.

El director Ángel Segura y la guionista Ana Vázquez, con apoyo de todo el equipo de trabajo, realizaron una ardua investigación sobre esta problemática en el estado y todo el país, guiándose principalmente por la información arrojada en las plataformas digitales de la Procuraduría General de la República (PGR), Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y organizaciones sociales como Semáforo Delictivo Nacional.

“En la parte inicial del proyecto realizamos muchas indagaciones, pero no encontramos datos exactos de los secuestros de infantes. Cuando uno ingresa a los archivos digitales que existen sobre este tema, nos encontramos con el problema de la falta de información desagregada por edad de los secuestrados, lo que nos pareció alarmante”, refirieron.

A partir de esta experiencia, los universitarios reflexionaron sobre la importancia de generar materiales audiovisuales que no sólo entretengan a la población, sino que también contribuyan a visibilizar diferentes problemáticas que afectan a todo el país.

“El cine es una herramienta de comunicación capaz de llegar a diferentes personas para crear sensaciones y conciencia. Esta no es sólo la historia de Rosa y María; Gritos de inocencia es la voz de todas esas personas que no tienen voz”, expresó Ángel Segura.

Pese a la falta de estímulos económicos por parte de instancias públicas, el director de la producción y otros integrantes del equipo están interesados en generar otros proyectos cinematográficos que aporten a la cultura, arte y conciencia social de México, y que sirva de ejemplo para otros jóvenes.

“Ingresé a la carrera con la convicción de realizar cine. Sé que existen muchas limitantes económicas a causa de instituciones que no fomentan la cultura, pero concuerdo con la frase dicha por Guillermo del Toro: El mayor éxito que existe es llegar a donde quiera que llegues  haciendo lo que quieres hacer”, destacó.

Con gran humor fue cerrado el evento gracias a la proyección del making of, que arrancó al público más de una sonrisa con las escenas fallidas y la amena convivencia entre el equipo de producción y los pequeños actores, quienes se divirtieron durante toda la grabación.

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