Adios a Cordero en Bellas Artes

Vida Q 21/02/2013 11:42 Actualizada 11:42

Joaquín Cordero jamás hubiera pedido que le hicieran un homenaje póstumo en el Palacio Bellas Artes. “Pero él le pertenece al pueblo —dice su hijo Gabriel— y si el pueblo quiere decirle adiós a su artista, tiene todo el derecho del mundo de hacerlo”.

Así será. Hoy al mediodía las puertas de Bellas Artes se abrirán para recibir los restos del actor mexicano Joaquín Cordero, fallecido el martes a los 89 años. El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) permitirá el homenaje que solicitaron familiares de Cordero para que sus seguidores puedan despedirse.

“Él era un hombre muy modesto, jamás hubiera pedido estar en Bellas Artes pero nosotros sentimos que lo merece”, explicó Gabriel.

Joaquín Cordero Aurrecoechea, quien falleció de un paro cardiorrespiratorio a los 89 años, recibió ya un homenaje ayer en las instalaciones de la Asociación Nacional de Actores, en donde su cuñada Maxine Woodside dijo que la ceremonia de hoy en Bellas Artes servirá “para que su público y el pueblo pueda de manera libre asistir a despedirlo; la cremación se aplazó hasta mañana (hoy)”.

Por otra parte, sus hijos Gabriel y José Antonio señalaron que las cenizas de su padre descansarán donde están también las de su madre: en una higuera dentro de la casa familiar y que era la favorita de ambos y donde la pareja solía pasar algunas horas sentada o platicando.

Gabriel agradeció el cariño del público. “A él lo que lo hizo famoso y trascender fue su calidad de películas populares, ya que se le vio haciendo desde un boxeador hasta un sacerdote, pasando por forajidos; tiene gran identificación con la gente. Lo del homenaje ahora es un orgullo”.

Polémica

A diferencia de Bellas Artes, la ANDA no hizo el homenaje a Joaquín Cordero en su máximo recinto (el escenario del Teatro Jorge Negrete) sino en uno de los pasillos laterales de su edificio. Al preguntarle por qué se hizo así, la dirigente de la ANDA, la actriz Silvia Pinal declaró: “Si la familia lo pide lo hacemos (llevar el féretro al teatro).

Pero esto ya no ocurrió y el cuerpo de Joaquín Cordero, a diferencia de otros iconos del cine como María Félix que sí fueron homenajeados en el Teatro Jorge Negrete, siguió en el lobby de la ANDA, al lado del mural de Siqueiros La historia del teatro.

Silvia Pinal se dijo muy afectada por la muerte de Cordero, ya que trabajaron juntos en cine y televisión, además de que ya no pudo despedirse de él. Mencionó que lo quiso demasiado como amigo: “Nos respetamos e incluso nos protegimos, porque él en una ocasión, en una telenovela, me defendió como un Don Juan Tenorio. Incluso me duele hablar de él en estos momentos”.

Al homenaje llegó gente del público. Hubo porras, aplausos, oraciones y lágrimas. Una persona que dijo haber conocido a Cordero cuando era joven y estudiaba en el seminario, llegó para cantarle “Cruz de olvido”. Este hombre contó que Joaquín Cordero le hizo prometer que si moría primero, le cantaría esa canción en su funeral. Y así lo hizo.

Hasta ese foro llegaron también las hermanas Mayte e Isabel Lascuráin del grupo Pandora, Rafael Inclán, David Reynoso.

Nicandro Díaz fue uno de los últimos jefes que tuvo Joaquín Cordero. Fue el productor de la telenovela Destilando amor, en la que el actor tuvo una participación especial.

“Compartimos —dijo Nicandro Díaz— varios trabajos (las telenovelas Destilando amor, Vivan los niños, Gotita de amor) y no tengo más que palabras de reconocimiento a su labor, a su profesionalismo, a su amistad; siempre tenía una palabra de aliento, fue cálido, juguetón; también tenía su carácter ¿por qué no decirlo? Pero es parte de la personalidad de alguien que ha sido grande y lo seguirá siendo”.

El actor Rodrigo Murray fue otro de los que acudió a despedir a Joaquín: “Siento una pena enorme pero para allá vamos todos así que ‘hasta pronto y buena suerte’. Era un gran amigo y compañero de toda la vida, tuvo una vida ejemplar”.

Gabriel Cordero, hijo de Joaquín, contó los planes para los restos del actor: “Cuando murió mi mamá nos quedamos con las cenizas en la casa. Ya teníamos un nicho donde hay un cuadro y fotos de la familia. Ese nicho lo recorrimos un poco y ahí quedó perfecta la urna. Lo vemos bien porque te paras en la mañana y ‘hola jefa cómo estás, te quiero mi amor, me voy a trabajar’”.

Gabriel explicó que ahora con la muerte de su padre, la urna con las cenizas de su madre se “mudarán” a la higuera del jardín, donde también se depositarán las del actor.

“Nos gusta la idea de tenerlo cerca de nosotros porque muchas veces lo dejas en una cripta y ahí se quedó, o en una tumba y ya está crecido el pasto... no queremos eso, deseamos mantenerlo en nuestro corazón”.