Ripstein se meterá a La calle de la amargura

Vida Q 20/07/2014 00:04 Actualizada 03:30

Basado en un hecho violento extraído de un caso del dominio público, Arturo Ripstein comenzará en octubre rodaje de La calle de la amargura, su nuevo filme.

El ganador del Ariel de Oro, por su trayectoria, recibió apoyo del Fondo para la Producción Cinematográfica (Foprocine), encargado de respaldar proyectos considerados de autor o sin tintes comerciales.

Walter Navas será el responsable de la producción, con su empresa Producciones 35, mientras que Patricia Reyes Espíndola, actriz.

“Son dos personajes femeninos que llevan toda la carga de la historia de principio a fin. Es una cuestión trágica, pero con ese empuje que va a llevar al espectador a querer saber cómo termina”, dice.

La calle de la amargura se filmará en la ciudad de México, al igual que las más recientes cintas de Ripstein: Las razones del corazón, El carnaval de Sodoma y Así es la vida.

Tendrá un presupuesto por abajo de la media de rodajes, que se promedian en poco más de 20 millones de pesos.

“La historia es un hecho real, del dominio público, conocido por todos y que salió en los periódicos hace unos años, violento, pero con el humor que le entreteje Paz Alicia (Garciadiego, autora del guión) que le pone risas y drama”, comenta.

“Estamos terminando de buscar el casting definitivo, ya tenemos fecha de inicio este año y ahora ya podemos comenzar a cerrar actores”, agrega el ejecutivo.

El proyecto tendrá colaboración de una empresa española, pero eso no obliga a que haya talento del país europeo tanto frente, como detrás de cámara.

“La vamos a hacer muy contenida, ya que al maestro le gusta filmar de esa forma ya; con interiores y exteriores en la capital. Nos estamos inclinando a reducir equipos de trabajo para filmar con más rapidez y abatir costos”, destaca Navas.

Hace dos meses

En mayo, al recibir el Ariel de Oro por su trayectoria, por parte de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), Ripstein recordó que en su momento debió protestar porque un funcionario le había prohibido hacer una de sus películas

“En esta ocasión no tengo que ponerme en el piso, no me han impedido hacer el siguiente proyecto y sí voy a filmar mi siguiente película, espero…”, agregó.