Un colorido arte que sana el alma

A través de sus creaciones, artistas de Cuicari Mandalarte buscan armonizar espacios y personas

Fer Velázquez asegura que retoman la tradición tibetana y la huichol para crear los mandalas. / Foto: Mitzi Olvera
Fer Velázquez asegura que retoman la tradición tibetana y la huichol para crear los mandalas. / Foto: Mitzi Olvera
Vida Q 20/06/2018 05:51 Mariana Moctezuma Actualizada 10:58

Los artistas que integran el proyecto Cuicari Mandalarte se preparan para asistir de nueva cuenta en agosto a la edición de la exhibición NY NOW, en Nueva York. Anteriormente también fueron parte de la Feria de Arte de Málaga, en una galería en Madrid y pisaron la galería Clio Art Fair, en Estados Unidos.

“Somos un equipo de tres artistas que creamos mandalas de hilo, nosotros vivimos en una zona entre Tula, Tlatelolco y Teotihuacán que tiene una energía extraordinaria, ahí tenemos un espacio para meditar y buscamos llevar un estilo de vida congruente con nuestras piezas; retomamos tanto la tradición tibetana como la huichol, pero con un toque más vanguardista con una apuesta de colores contemporánea, materiales de primera calidad y una técnica impecable”, comentó Fer Velázquez, creadora del proyecto y psicóloga egresada de la Universidad de Guadalajara.

Asimismo aclaró que son muy exigentes con ellos mismos para la construcción de piezas hermosas, ya que la idea es que complementen la decoración y continuamente estén llamando a las emociones, pues además de ser consideradas auténticas piezas de arte, contribuyen a mejorar el ambiente del lugar donde se les coloca.

“Hace cuatro años conocí los mándalas de hilo y en ese momento fue una bendición que no tuviéramos dinero para comprarlos porque me puse a indagar y contacté a la persona que es considerada como la mejor del planeta en Carolina del Norte, para que me tomara como su aprendiz por unos meses”, recuerda Fer y narra que aprendió todos los detalles de la técnica para enseñarle a su esposo.

Como psicóloga, Fer ya había probado el poder de los mandalas con sus pacientes, y descubrió su impacto positivo.

“Los mandalas de hilo se hacen con una técnica sanadora que se logra a través de la psicología del color y la intencionalidad; cuando estamos trabajando la pieza empujamos hacia aquello que deseamos, si es un mandala para proyectos estamos pensando hacia dónde queremos que vaya esa pieza, para que lleve éxito y haga florecer los proyectos”, finalizó.

Dependiendo el tamaño, las piezas tienen un costo aproximado de 2 mil pesos y se pueden encontrar en redes sociales como Cuicari Mandalarte.

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