Conjuntan arte y avance tecnológico

Vida Q 17/02/2013 14:32 Actualizada 14:32

La obra “Andanzas de luz – pensamiento”, del artista queretano Rubén Maya, representa la incomunicación que se da actualmente con el avance tecnológico, los cuales generan un debilitamiento de la identidad, sobre todo en los jóvenes, refirió el propio artista.

La obra, montada en instalaciones del Centro de Arte Bernardo Quintana de la Universidad Autónoma de Querétaro, consta de dos fases: la intervención sonora del canto de mantras, por parte de Rubén Maya; y de muñecos y maniquíes iluminados y pintados con colores fluorescentes. La muestra permanecerá hasta el 19 de marzo.

La primera sala, denominada “Identidades de luz – pensamiento”, está compuesta por 20 muñecos de bebés lumínicos, color verde fluorescente, unidos a un triángulo de colores por medio de un cordón iluminado. La segunda instalación, “Mímesis lumínica y seres – oración”, la constituyen 14 maniquíes pintados en su totalidad de letras de colores verde, naranja y rosa. La última sala expositiva es “Adventicio del cuerpo paralelo”, que contiene 6 maniquíes completamente vendados, dejando al descubierto únicamente la cabeza y las manos tapizadas de pétalos florales.

La exposición es una reflexión sobre la incomunicación que hay actualmente a través de los aparatos tecnológicos, los cuales generan un debilitamiento de la identidad, sobre todo en los jóvenes. Reveló que es precisamente la falta de comunicación la que genera su deseo de exponer artísticamente el rescate del cuerpo interno del ser, desde el punto de vista de lo espiritual y lo lumínico.

Rubén Maya es un artista visual queretano con licenciatura y maestría en Artes Visuales por la Universidad Nacional Autónoma de México, cuenta con maestría y doctorado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, España. En su trayectoria ha realizado un total de 78 exposiciones individuales y 120 colectivas, en México, Estados Unidos y en otras partes del mundo. Su trabajo se ha reconocido con ocho premios nacionales y cuatro internacionales, a lo que se suman residencias, becas y preseas en otros países.
“Es como ese sentido completo de la proyección del artista siempre y cuando, en mi caso, busco que se genere una reacción positiva de la obra con el espectador y esa trayectoria justifica que esto tenga mucho más incidencia, sobre todo, en las personas jóvenes que son las que me interesan”, indicó el artista.