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¿Te das cuenta que existen gadgets?

15/01/2016
03:08
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“Si necesitas que una botella de vino le diga a tu celular que has bebido demasiado, quizá has bebido demasiado. Internet de las Cosas no debería ser usado para ese tipo de servicios”. Con esa frase, Kevin Ashton, investigador del Massachussetts Institute of Technology (MIT) y creador del concepto de Internet de las Cosas (IdC) definió el uso que se le ha dado a la plataforma que diseñó en el prestigioso instituto de investigación estadounidense. En charla con TECH BIT durante una visita a México, para reunirse con emprendedores y empresarios en Guadalajara, Kevin comentó cuál es el verdadero alcance de esta plataforma de interconexión.

Ashton, has declarado en más de una ocasión que te sorprende el camino que ha tomado en últimos años la tendencia del IoT, así como los servicios y productos que se han generado en torno al concepto. ¿A qué se debe esto?

—Me sorprende el uso que se le está dando al IoT, de pronto te das cuenta que existen gadgets que carecen de lógica como, por ejemplo, una máquina de afeitar. ¿Por qué querrías una máquina de afeitar que se comunique con tu celular?, ¿acaso no sabes por ti mismo que no te afeitaste esa mañana? Son ese tipo de productos o incluso, servicios los que no entiendo y claramente no son para lo que está pensado Internet de las Cosas.

¿Cómo puede el Internet de las Cosas hacer de la economía y los modelos de producción algo más eficiente y democrático para todos?

—La plataforma de IoT ya es ampliamente usada en la industria pesada, sobre todo en aquellas de alto impacto como la minería, la exploración petrolera o la automotriz, en dónde el uso de sensores que puedan monitorear en tiempo real el funcionamiento de las máquinas y los robots que utilizan hace sentido para ese tipo de negocios; pero es algo que tenemos que traducir a otras áreas, empresas, gobiernos, y sociedades, creo que esa es la ruta: el auto conectado serán el último escalón de este proceso, pero muchas compañías parecen estar convencidas de que debe ser el primero, yo no creo que deba ser así.

Imagina si el uso de sensores, de comunicación M2M (máquina a máquina) pudieran ser trasladados a los gobiernos, tendrían una mejor planeación de política pública, mejor administración de los recursos, comunicación instantánea entre ciudadanos y sus gobiernos, de igual manera, para las empresas desarrollarían mejores rutas logísticas, acceso más igualitario a mercados, procesos de producción más limpios y eficientes, serían más responsables con el planeta. Creo que esa es la aspiración que tenemos los que vemos el IoT en un contexto más amplio que tener todas las botellas de vino conectadas.

¿Qué opinas del debate internacional que existe sobre el que una sociedad automatizada causará desempleo masivo?

—Es innegable que habrá desempleo en las áreas que dejen de ser relevantes para la nueva economía, no podemos negarnos a ello. Eso pasó a los conductores de carruajes cuando llegó el automóvil o a los fogoneros de las locomotoras cuando llegó el motor a diésel. Sin embargo, también existe evidencia de que cuando una nueva tecnología y un nuevo modelo industrial aparece, genera un abanico de empleo tan grande o mayor a los que desaparecen con el modelo anterior. La clave para las industrias está en aprender a migrar a la economía digital y poder llevar con ellos a la mayor parte de sus recursos humanos

¿Estás de acuerdo en que un hogar conectado es el paso final de la cadena del Internet de las Cosas?

—El hogar conectado hace sentido para facilitar la vida a la gente, tener mayor seguridad en casa, que las rondas policiales puedan hacerse cuando la casa detecte actividad sospechosa incluso si el dueño no está, que tu hogar pueda reportar a la compañía de energía, agua o gas cuando estarás fuera para que tu tarifa se adecue en consecuencia y haya una gestión más eficiente de la red, y claro que al interior el poder controlar varios aspectos del hogar que pueden ir desde controlar las luces a la calefacción entra en el cuadro, pero ya será más un accesorio de comodidad que la tendencia principal como ocurre ahora. Si, nuestros hogares estarán conectados, pero el sentido de que colecten y envíen información y datos tendrá un propósito de mucho más valor para el ciudadano en términos de gestión de su casa, que para pedirle a su tostadora que prepare el pan perfecto.